En una conferencia de prensa en Florida el 9 de marzo, el presidente Trump dijo que la campaña militar avanza más rápido de lo previsto. Aunque no confirmó que la guerra termine esta misma semana, se comprometió a hacer esfuerzos para reducir los precios del combustible que ya se han disparado debido a las fluctuaciones geopolíticas.
También advirtió que intensificaría los ataques aéreos a un nivel más feroz si Teherán continúa tomando medidas que interrumpan el suministro mundial de petróleo crudo.
Las declaraciones de la Casa Blanca muestran una tendencia a estar dispuesto a cerrar el conflicto para reducir la presión económica interna antes de las elecciones de noviembre. Trump declaró que la coalición estadounidense-israelí ha destruido más de 5.000 objetivos, debilitando el 90% de la capacidad de misiles y el 83% de la capacidad de despliegue de drones de Irán.
Señaló que los objetivos militares de Estados Unidos están básicamente completos, aunque todavía deja abierta la posibilidad de atacar más infraestructura eléctrica si el oponente no se rinde resueltamente.
En respuesta a estas señales, los mercados financieros han experimentado cambios positivos cuando el índice S&P 500 subió un 1%. Los futuros del petróleo crudo estadounidense cayeron por debajo del umbral de 90 dólares por barril después de alcanzar los 119 dólares al inicio de la sesión de negociación. El Grupo G7 también anunció su disposición a liberar reservas estratégicas de petróleo para apoyar el suministro, aunque aún no se ha llegado a un acuerdo final sobre el momento de la implementación.
Sin embargo, la situación sobre el terreno en el Estrecho de Ormuz sigue siendo muy tensa, ya que esta ruta marítima está casi bloqueada. Los principales países exportadores como Arabia Saudita, los EAU e Irak han tenido que reducir la producción debido a los riesgos de seguridad para los petroleros.
Trump dijo que está considerando permitir que la Marina de los EE. UU. escolte petroleros o controle directamente esta área clave para asegurar que el flujo de energía no se ahogue.
Políticamente, Irán acaba de elegir a Mojtaba Khamenei como el nuevo Líder Supremo tras la muerte de su padre en los ataques aéreos de finales de febrero. Los analistas creen que este nuevo líder tiene una mentalidad dura y mantendrá una presencia militar en la región, lo que hace que las perspectivas de una paz duradera sigan siendo un problema difícil.
Actualmente, Estados Unidos todavía está considerando desplegar fuerzas especiales para incautar los depósitos de uranio enriquecido de Irán, pero afirma que no tiene planes de enviar tropas terrestres en un futuro próximo.