El presidente finlandés Alexander Stubb y la ministra de Relaciones Exteriores finlandesa, Elina Valtonen, rechazaron el 8 de julio la nueva declaración del presidente estadounidense Donald Trump de que Groenlandia debería ser controlada por Estados Unidos, afirmando que los asuntos relacionados con Groenlandia son competencia de Dinamarca y el gobierno de Groenlandia, informó Xinhua.
En consecuencia, cuando se le preguntó sobre la última declaración del presidente Trump, el presidente Stubb enfatizó que "los asuntos relacionados con Groenlandia pertenecen completamente a Dinamarca".
Del mismo modo, el ministro de Relaciones Exteriores, Valtonen, también rechazó la opinión de Trump, al tiempo que afirmó que Finlandia siempre apoya incondicionalmente la integridad territorial de Dinamarca.
Según la Sra. Valtonen, el problema de Groenlandia debe resolverse a través de los mecanismos de defensa y seguridad existentes, en lugar de mediante reclamos territoriales.
Señaló que actualmente hay 2 procesos importantes relacionados con la seguridad ártica. Entre ellos, Dinamarca y Estados Unidos están intercambiando puntos de vista sobre la posibilidad de ampliar los acuerdos de cooperación bilateral en defensa. Además, la OTAN está impulsando esfuerzos para fortalecer la seguridad en la región ártica, incluida Groenlandia.
En Finlandia, entendemos muy bien que el Ártico es una región mucho más grande que solo Groenlandia. Concéntrese en estos 2 procesos. Sus resultados traerán buenas soluciones y serán suficientes para satisfacer las demandas, incluso para Donald Trump", enfatizó el Ministro de Relaciones Exteriores danés.
Anteriormente, el 7 de julio, al margen de la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), el presidente estadounidense Donald Trump declaró antes de una reunión bilateral con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan que Groenlandia "debería ser controlada por Estados Unidos, no por Dinamarca".
Groenlandia es un territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca. Sin embargo, el presidente Donald Trump ha expresado repetidamente su deseo de que Estados Unidos controle esta isla.