El 12 de abril, en medio de las elecciones parlamentarias en Hungría que entraban en un momento decisivo, el Primer Ministro Viktor Orban hizo una declaración llamativa sobre el futuro del oleoducto Druzhba, una de las arterias energéticas más importantes de Europa.
El periódico Izvestia informó que, hablando en una conferencia de prensa el 12 de abril, Orban afirmó: "Ganaremos las elecciones, y entonces Ucrania reabrirá el gasoducto a la mañana siguiente". Esta declaración atrajo inmediatamente la atención, ya que Druzhba todavía está interrumpido después del incidente de daño a finales de enero.
El gasoducto Druzhba ha dejado de transportar petróleo de Rusia a Hungría y Eslovaquia desde el 27 de enero, después de que un ataque con drones dañara un tramo del gasoducto que atraviesa territorio ucraniano.
Esta interrupción provocó una acalorada controversia entre Budapest y Kiev. Los gobiernos de Hungría y Eslovaquia acusaron a Ucrania de retrasar las reparaciones, mientras que Kiev lo rechazó y afirmó que está trabajando urgentemente para solucionarlo.
El presidente Volodymyr Zelensky dijo que Ucrania completará las reparaciones en la primavera de este año, aunque admitió que algunos elementos como los almacenes destruidos necesitan más tiempo.
Las declaraciones del Sr. Orban se hicieron el mismo día en que se celebraron las elecciones parlamentarias en Hungría, donde se enfrentó al mayor desafío desde que regresó al poder en 2010. Su principal oponente es la oposición liderada por el político Peter Magyar.
Los observadores creen que vincular la reapertura del gasoducto Druzhba con los resultados electorales es un mensaje político claro: si Orban continúa en el poder, las relaciones energéticas con Ucrania podrían "desbloquearse".

No solo se detuvo en las declaraciones, Budapest había utilizado previamente el tema de Druzhba como palanca en las relaciones con la Unión Europea (UE). Hungría bloqueó un paquete de ayuda de 90 mil millones de euros de la UE para Ucrania, con la condición de que se restableciera el suministro de petróleo a través de Druzhba.
La interrupción del gasoducto Druzhba no solo afecta a la región, sino que también contribuye a afectar al mercado energético mundial. En el último mes, el precio del petróleo Brent ha aumentado más del 13%, mientras que el crudo estadounidense ha aumentado alrededor del 18%.
Los inversores están siguiendo de cerca el progreso de la reparación de la tubería, porque la restauración del flujo de petróleo puede ayudar a enfriar el mercado en cierta medida, al tiempo que reduce la presión sobre las rutas de transporte alternativas.
Las elecciones en Hungría no solo deciden el futuro político de Orban, sino que también podrían afectar directamente el flujo de energía en la región.
Si su declaración se hace realidad, el gasoducto Druzhba podría volver a funcionar rápidamente, ayudando a Hungría y Eslovaquia a restablecer el suministro de petróleo ruso.
Sin embargo, muchos expertos siguen siendo cautelosos, creyendo que la reparación depende de factores técnicos en lugar de políticos.