El 27 de abril (hora de Estados Unidos), un funcionario estadounidense dijo que se dice que el presidente Donald Trump no está satisfecho con la nueva propuesta de Irán, ya que este documento no menciona el programa nuclear, un elemento que Estados Unidos considera central en cualquier acuerdo.
Un funcionario estadounidense dijo que Trump discutió esta propuesta con asesores de seguridad nacional de alto nivel, pero reaccionó negativamente. "No le gustó la propuesta", dijo el funcionario, enfatizando que el contenido no cumplía con los requisitos básicos de Estados Unidos.
Según fuentes iraníes, la propuesta tiene como objetivo dejar de lado el problema nuclear hasta que termine el conflicto y se resuelvan las disputas relacionadas con el transporte en el Golfo. Este enfoque contrasta con la postura de Washington, que exige abordar el problema nuclear desde el principio.
El estancamiento entre las dos partes continúa, en un contexto de disminución del suministro de energía de la región. Los esfuerzos para reducir las diferencias no se han detenido, con fuentes de Pakistán que dicen que las partes intermediarias todavía están buscando promover el diálogo.
Las perspectivas de reanudar el proceso de paz se han debilitado recientemente después de que Trump decidiera cancelar el viaje al Islamabad del enviado especial Steve Witkoff y el enviado especial Jared Kushner.
Los profundos desacuerdos sobre el orden de prioridad en las negociaciones siguen siendo una gran barrera, ya que Estados Unidos enfatiza la cuestión nuclear, mientras que Irán quiere resolver primero otros factores.