El 9 de abril, el presidente estadounidense Donald Trump advirtió que habría una respuesta militar "más grande y fuerte que nunca" si Irán no cumplía el acuerdo de alto el fuego entre ambas partes.
En una declaración en la red social Truth Social, Trump dijo que todos los buques de guerra, aviones y soldados estadounidenses, junto con armas y municiones, seguirán presentes alrededor de Irán hasta que se apliquen plenamente los términos. Enfatizó que ambas partes acordaron que Irán no posee armas nucleares y debe garantizar la seguridad del Estrecho de Ormuz.
Según el presidente Trump, el ejército estadounidense mantiene el estado de alerta, almacenando municiones y preparándose para las próximas operaciones. También evaluó que la posibilidad de un escenario de escalada es baja, aunque todavía ha emitido advertencias enérgicas.
La declaración se produjo después de que Estados Unidos e Irán aceptaran un alto el fuego de 2 semanas, mediado por Pakistán, para poner fin a 6 semanas de combates y allanar el camino para las conversaciones. Teherán anunció posteriormente que los barcos podían cruzar el Estrecho de Ormuz de forma segura, con la condición de coordinarse con las fuerzas armadas iraníes.
Sin embargo, la situación regional sigue tensa. Israel apoya la decisión de detener los ataques contra Irán, pero afirma que el acuerdo no se aplica al Líbano. El ejército israelí ha llevado a cabo intensos ataques aéreos contra el Líbano, causando grandes bajas.
Este desarrollo hace que Irán considere que continuar negociando un acuerdo de paz a largo plazo con Estados Unidos es "no razonable", destacando así la fragilidad del actual alto el fuego.
Un funcionario estadounidense dijo que el país ha desplegado a más de 50.000 soldados en Oriente Medio, unos 10.000 más de lo habitual. Esta fuerza incluye el portaaviones USS Abraham Lincoln junto con buques de guerra de escolta, el buque de asalto anfibio USS Tripoli y la unidad de infantería de marina expedicionaria número 31. El USS Boxer y la unidad número 11 también están en camino a la zona.
Los movimientos militares y las duras declaraciones de Washington muestran que el riesgo de escalada del conflicto sigue presente, aunque las partes han entrado en una fase de alto el fuego temporal.