En una respuesta enviada a los medios, el Ministerio de Comercio chino dijo que la desactivación por parte de Nexperia de una serie de cuentas de trabajo de empleados en China ha tenido un impacto negativo en las operaciones de la empresa.
Nexperia es una empresa de semiconductores con sede en los Países Bajos y propiedad de Wingtech Technology, un grupo tecnológico chino.
Nexperia pertenecía al grupo de electrónica Philips y fue adquirida por Wingtech Technology en 2018 por alrededor de 3.600 millones de dólares. La disputa actual se relaciona con la búsqueda del gobierno holandés de restringir el control de la empresa matriz china, debido a las preocupaciones sobre los riesgos de seguridad tecnológica y la capacidad de transferencia de tecnología de chips.
El Ministerio de Comercio chino dijo que en los últimos tiempos, gracias a los esfuerzos conjuntos de Beijing y Ámsterdam, Wingtech y Nexperia han llevado a cabo negociaciones para resolver disputas internas empresariales.
El bloqueo por parte de Nexperia de las cuentas de oficinas de los empleados en China ha provocado nuevos conflictos y ha creado más obstáculos para el proceso de negociación en curso, según un comunicado del Ministerio de Comercio.
Esta agencia advirtió que si las medidas anteriores conducen a graves interrupciones en la industria de semiconductores, la parte holandesa asumirá toda la responsabilidad.
La disputa actual se produce en un contexto de tensión relacionado con el control de Nexperia. El 30 de septiembre de 2025, el gobierno holandés emitió un decreto ministerial para tratar de hacerse cargo del control de la empresa.
Beijing ha criticado durante mucho tiempo este movimiento como una interferencia administrativa inapropiada de los Países Bajos en las operaciones comerciales de las empresas.
La industria de semiconductores se considera un sector clave en la cadena de suministro de tecnología global, que involucra a muchas industrias, desde la electrónica de consumo hasta los automóviles y los equipos de telecomunicaciones. Los observadores creen que cualquier interrupción en las operaciones de los principales fabricantes de chips podría tener un impacto generalizado en el mercado tecnológico internacional.