La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el 17 de mayo el brote de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda como "un estado de emergencia de salud pública de preocupación internacional".
La OMS dijo que este brote fue causado por la cepa del virus Bundibugyo, pero no cumple con los criterios para ser considerado una pandemia mundial.
Según la agencia de salud de las Naciones Unidas, hasta el 10 de mayo, la provincia de Ituri en el este de la República Democrática del Congo había registrado 80 muertes sospechosas, 8 casos confirmados por pruebas y 246 casos sospechosos. Los casos han aparecido en al menos tres áreas médicas, incluidas Bunia, Rwampara y Mongbwalu.
El Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo anunció anteriormente que 80 personas habían muerto en un nuevo brote en esta provincia oriental.
La OMS también confirmó que en la capital de Uganda, Kampala, aparecieron dos casos confirmados por pruebas, incluido un caso de muerte. Se cree que los dos pacientes no están directamente relacionados entre sí y ambos se mudaron de la República Democrática del Congo.
Otro caso de infección por Ébola también fue confirmado en la capital, Kinshasa, de la República Democrática del Congo. Esta persona regresó de la provincia de Ituri.
La OMS evalúa que la aparición de casos en las grandes ciudades y el movimiento transfronterizo aumentan el riesgo de propagación de enfermedades en la región.