Según la agencia de noticias internacional, la red de telecomunicaciones de Irán se ha paralizado por completo tras las grandes explosiones que sacudieron el centro de la capital. Las organizaciones internacionales de vigilancia de redes registraron una disminución de casi el 100% del tráfico de Internet en Irán, lo que provocó interrupciones generalizadas en la realización de llamadas, el envío de mensajes y el acceso a los datos.
La pérdida de señal generalizada se produjo inmediatamente en Teherán, Isfahan y Shiraz, coincidiendo con el momento en que los misiles alcanzaron áreas clave, incluida la zona cercana a la oficina del líder supremo Ayatollah Ali Khamenei. Los expertos en seguridad creen que el colapso del sistema de comunicación es una parte central de la táctica de "prevención".
La operación tuvo lugar justo después de que el presidente estadounidense Donald Trump apareciera en un video, confirmando que Estados Unidos había comenzado una "gran operación de combate en Irán". Trump afirmó que esta es una acción necesaria para evitar que Teherán desarrolle misiles de largo alcance capaces de alcanzar territorio estadounidense.
Por parte de Estados Unidos, este ataque aéreo se desplegó con la participación de escuadrones de cazas furtivos F-35 y buques de guerra de la flota estacionados en la zona. Los objetivos que Estados Unidos tiene en la mira incluyen sistemas de defensa aérea S-300, almacenes de misiles balísticos e infraestructura de mando nuclear.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos dijo que la operación tiene como objetivo "desmilitarizar" las energías que amenazan directamente la seguridad de Estados Unidos y sus aliados. El humo negro que se eleva desde las bases militares alrededor de Teherán ha confirmado el nivel de ferocidad de los ataques de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
En el lugar, la pérdida de señal telefónica está causando un gran caos ya que la gente no puede comunicarse con sus familiares ni actualizar las notificaciones de socorro. El sistema de coordinación de emergencias, el banco en línea y las aplicaciones esenciales han dejado de funcionar. Las principales rutas de Teherán han sido bloqueadas por las fuerzas de seguridad, mientras que el vecino Irak también ha anunciado el cierre del espacio aéreo para evitar riesgos.
La combinación de un ataque físico y la paralización de las comunicaciones ha puesto a Teherán en una posición completamente pasiva. Actualmente, el gobierno iraní no puede dar una respuesta oficial debido a la interrupción de la red, mientras que el ejército israelí y estadounidense continúan manteniendo la presión militar sobre el terreno.
Esto se considera la interrupción de las telecomunicaciones y el ataque militar más grande en Oriente Medio desde principios de 2026, poniendo a la región en riesgo de un estallido de conflicto total.