El Ministerio del Interior acaba de solicitar a los ministerios, agencias y localidades que realicen una revisión general y asuman la responsabilidad de los resultados de la resolución de políticas para los casos que han sido decididos a renunciar de acuerdo con el Decreto 178/2024 (modificado y complementado en el Decreto 67/2025), después de que la Auditoría Estatal señalara muchos errores.
Según el informe de la Auditoría Estatal, algunas localidades no han emitido documentos de orientación sobre los criterios, concretando las regulaciones del Artículo 6 del Decreto 178/2024.
Esto lleva a que no haya una orientación específica en la determinación de los sujetos que deben renunciar debido a la reorganización, organización del aparato y retención de personas con capacidad, cualificación, experiencia, buenos logros y largo tiempo de trabajo para continuar trabajando.
Algunas agencias y unidades no han llevado a cabo una revisión general de la calidad de los funcionarios, empleados públicos y empleados para determinar los sujetos que deben renunciar debido a la reorganización de la estructura organizativa de acuerdo con las directrices.
En relación con los criterios para evaluar a los funcionarios, empleados públicos y trabajadores para llevar a cabo la reorganización de la estructura organizativa, la reducción de personal y la reestructuración, la mejora de la calidad de los funcionarios y empleados públicos y la resolución de políticas y regímenes, el Gobierno estipula claramente en el Artículo 6 del Decreto 178/2024 (modificado y complementado en el Decreto 67/2025) para guiar este contenido.
En consecuencia, el colectivo del comité del partido, el gobierno y los jefes de cada agencia, organización y unidad deben llevar a cabo la revisión y evaluación de todos los funcionarios, empleados públicos y trabajadores bajo su gestión en función de los resultados de la implementación de tareas en los últimos 3 años de acuerdo con criterios específicos.
Primero, los criterios para evaluar la calidad moral, el espíritu de responsabilidad, la conciencia de la disciplina y el orden en el desempeño de las tareas y funciones públicas de los funcionarios, empleados públicos y trabajadores.
Segundo, criterios para evaluar la capacidad profesional y vocacional; la capacidad de cumplir con los requisitos de progreso, tiempo y calidad de la implementación de tareas y funciones públicas regulares e inesperadas.
En tercer lugar, los criterios para evaluar los resultados y productos del trabajo relacionados con las funciones y tareas de las agencias, organizaciones y unidades que los funcionarios, empleados públicos y trabajadores han logrado.
Para los funcionarios, empleados públicos y empleados que son evaluados como personas con cualidades y capacidades sobresalientes, deben cumplir con los 3 criterios anteriores, y al mismo tiempo deben garantizar los criterios de evaluación sobre innovación, creatividad, audacia para pensar, audacia para hacer, audacia para asumir la responsabilidad por el bien común y tener logros típicos y sobresalientes, aportando beneficios a la agencia, organización y unidad.