El Ministerio de Defensa holandés dijo que el vuelo de prueba tuvo lugar el 20 de agosto utilizando munición de entrenamiento, sin embargo, los próximos vuelos serán probados con armas con ojivas explosivas.
Se espera que los Países Bajos equipen al MQ-9A con misiles AGM-114R2 Hellfire y bombas guiadas GBU-49. El avión puede volar continuamente hasta 27 horas, alcanzar una altitud de unos 15.000 m y una velocidad máxima de unos 440 km/h.
El MQ-9 sigue siendo controlado por personal desde la estación terrestre. La decisión de usar armas es tomada directamente por el hombre, por lo que este no es un sistema de armas autopropulsado.
Los Países Bajos comenzaron el plan de armamento para el MQ-9 en 2023, en un contexto de cambios en la seguridad europea. Estos aviones están actualmente desplegados desde una base militar en Rumania para llevar a cabo misiones de vigilancia de la OTAN.
La medida de los Países Bajos se enmarca en la tendencia de algunos países europeos a aumentar la capacidad de ataque de la línea de aviones no tripulados MQ-9. Francia ha utilizado el MQ-9A tanto para misiones de reconocimiento como de ataque, mientras que Bélgica también se dirige a la capacidad de equipar con armas al MQ-9B SkyGuardian.
La integración de armas ayuda al MQ-9 a detectar, rastrear y atacar objetivos desde la misma plataforma y acortar el tiempo desde la detección hasta el procesamiento de objetivos.