El ejército estadounidense está probando una versión mejorada del Hunter Wolf UGV, equipado con una ametralladora de calibre 12,7 mm (.50 pulgadas), marcando un importante paso de la base logística al papel de apoyo de combate.
Este vehículo no tripulado apareció una vez en un ejercicio en terrenos forestales densos, con una nueva configuración de armamento. En el escenario simulado, Hunter Wolf se desplegó profundamente en la formación, asumiendo funciones adicionales de vigilancia y protección, en lugar de solo transportar mercancías como antes.
Este cambio refleja una nueva tendencia del ejército estadounidense a expandir el papel de los sistemas no tripulados. En lugar de solo apoyo logístico, se están investigando plataformas como Hunter Wolf para operar en entornos de mayor riesgo, donde pueden contribuir directamente a las tareas de seguridad del campo de batalla.
Inicialmente, Hunter Wolf se desarrolló en el programa de Transporte de Equipos Multiusos de Pequeño TAMAÑO (S-MET), con el objetivo de reducir la carga de los soldados al transportar el equipo. Sin embargo, con la nueva configuración, este vehículo se está acercando al modelo de "robot de campo de batalla" multitarea.
El desarrollador HDT Global (una empresa de tecnología de defensa estadounidense especializada en el desarrollo de equipos y sistemas de apoyo militar) describe a Hunter Wolf como capaz de realizar muchas tareas diferentes.
El dispositivo puede funcionar continuamente durante 24 horas, alcanzar una velocidad máxima de unos 100 km/h, superar terrenos empinados de hasta 30 grados y tener un alcance operativo de unos 300 km.
Además, el sistema de control simple permite a los soldados operar con una mano, con un alcance de comunicación de más de 600 metros.
Estas especificaciones ayudan a Hunter Wolf a convertirse en una herramienta de apoyo eficaz, tanto reduciendo la carga de trabajo de las personas como aumentando el nivel de seguridad en combate.
Aunque aún no hay información detallada sobre el plan de despliegue generalizado, la aparición de la versión armada muestra que el ejército estadounidense está probando activamente la capacidad de integrar robots en misiones de combate reales.
Este podría ser un paso importante para cambiar la forma en que operará el campo de batalla en el futuro, donde las personas y las máquinas se coordinarán más estrechamente.