También es un espacio para otorgar becas a estudiantes que superan las dificultades, animar a los emprendedores, ayudar a las familias en dificultades y recordar a los hijos y nietos que preserven las costumbres familiares.
Hay cosas relacionadas con la casa ancestral que no se registran en la ley, pero se transmiten de generación en generación con la costumbre de la casa y la autoestima de cada persona.
Por lo tanto, la promulgación por parte de Da Nang de regulaciones sobre los estándares y el reconocimiento del título de "Etnia Cultural" es una política que recibe mucha atención por parte de la gente.
Durante mucho tiempo, cuando hablamos de construir una vida cultural, a menudo mencionamos familias culturales, áreas residenciales culturales o agencias culturales. Mientras tanto, el linaje familiar, una institución social que ha existido durante cientos de años, rara vez se considera un sujeto del movimiento, aunque su influencia en cada individuo es muy grande.
Un niño crece no solo a través de la enseñanza de sus padres o la escuela. Las historias sobre los antepasados, los ejemplos de estudiosidad en el linaje, los recordatorios en cada reunión familiar o el compartir entre personas de la misma sangre también contribuyen a la formación del carácter.
La realidad de muchos años ha demostrado que no pocas etnias han mantenido fondos para la promoción de la educación y el talento, apoyando a los hijos y nietos pobres para superar las dificultades, ayudándose mutuamente a desarrollar la economía, movilizando a los jóvenes para que se mantengan alejados de los males sociales. Todas estas son acciones silenciosas pero persistentes, a veces con un poder de difusión mucho mayor que las campañas a corto plazo.
Lo notable en las regulaciones de Da Nang es que los criterios no solo se detienen en la preservación de la tradición o la organización de ceremonias. Una "Etnia Cultural" debe saber cómo movilizar a los hijos y nietos para que cumplan con la ley, no permitir que ocurra violencia doméstica, unirse para ayudarse mutuamente a desarrollar la economía, fomentar el aprendizaje permanente y participar en la construcción de una vida civilizada. Esa es la conexión entre los valores tradicionales y las demandas de la sociedad moderna.
Sin embargo, para que este modelo entre realmente en la vida, tal vez todavía se necesiten directrices específicas y métodos de evaluación flexibles.
Por ejemplo, el criterio de "sin miembros que violen la ley" debe aplicarse razonablemente. Una etnia puede tener cientos, incluso miles de personas que viven en muchas localidades diferentes. Si solo por una persona que viola, se niegan todos los esfuerzos de toda la familia, será difícil crear consenso.
Lo más importante es evaluar qué ha hecho el clan para educar, recordar a los hijos y nietos, construir la conciencia de vida y la responsabilidad con la comunidad, en lugar de aplicar criterios de manera mecánica.
Hoy en día, no pocos problemas como la violencia doméstica, los adolescentes que violan la ley, los males sociales o la indiferencia hacia el aprendizaje comienzan con lagunas en la educación familiar.
Si cada clan se preocupa más por fomentar el aprendizaje, la educación moral, ayudar a las personas en dificultades y recordar a sus hijos y nietos que mantengan un estilo de vida hermoso, el poder de difusión será mucho más sostenible que los movimientos oportunos.