Un reportero del periódico Lao Dong tuvo una conversación con el profesor asociado Dr. Nguyen Hong Thai, experto en política de transporte de la Universidad de Transporte, sobre las soluciones para promover este proceso de transición.
Señor, Hanoi es la localidad pionera en poner en funcionamiento los autobuses eléctricos, pero la tasa de desarrollo aún no es la esperada. En su opinión, ¿cuáles son las mayores barreras actuales?
- Muchas personas creen que el mayor obstáculo radica en que el costo de inversión de los autobuses eléctricos es más alto que el de los autobuses diésel. Sin embargo, en mi opinión, el problema central no solo radica en los vehículos, sino también en el ecosistema de apoyo que los acompaña.
Los autobuses eléctricos son un sistema integral, que incluye vehículos, infraestructura de carga, fuentes de energía, depósitos, tecnología de gestión de baterías, mecanismos financieros y políticas operativas. Si solo se invierte en vehículos y faltan los factores restantes, la eficiencia operativa no será alta.
El proceso de conversión está encontrando dificultades con el capital, la infraestructura y el fondo de tierras. Los costos de inversión no solo incluyen vehículos, sino también estaciones de carga, redes eléctricas y estacionamientos, mientras que las empresas tienen dificultades para acceder a préstamos preferenciales. Muchas áreas tampoco tienen suficiente capacidad eléctrica, lo que plantea un riesgo de sobrecarga cuando el número de coches eléctricos aumenta rápidamente.
El mecanismo de subsidios actual todavía se basa en los costos operativos de los autobuses diésel, lo que no es adecuado para las características de los autobuses eléctricos con una gran inversión pero costos operativos a largo plazo más bajos. Además, el proceso de transición requiere una coordinación sincrónica entre el transporte, la planificación, la electricidad, las finanzas, el medio ambiente y la industria.
En su opinión, ¿qué soluciones debería priorizar Hanoi para promover el proceso de transición a los autobuses eléctricos?
- En mi opinión, en lugar de centrarse solo en apoyar la compra de vehículos, Hanoi necesita construir un ecosistema de políticas completo. En primer lugar, Hanoi necesita una hoja de ruta clara para la transformación hasta 2030 y una visión hasta 2045, que determine la proporción de autobuses eléctricos, las necesidades de capital de inversión, la planificación de depósitos, las estaciones de carga y el suministro de energía. Es necesario innovar el mecanismo financiero. La ciudad de Hanoi debe coordinarse con el Gobierno y las organizaciones financieras para construir paquetes de crédito verde con tasas de interés preferenciales, plazos de préstamo largos y mecanismos de garantía adecuados. Al mismo tiempo, se pueden movilizar recursos adicionales como bonos verdes, créditos carbono y capital ODA para reducir la presión sobre el presupuesto.
Otra tarea importante es invertir en infraestructura de carga sincronizada. Este sistema debe integrarse desde el principio en la planificación del transporte y la planificación eléctrica, evitando la situación de desarrollar vehículos primero y luego buscar ubicaciones para construir estaciones de carga.
Finalmente, es necesario promover la aplicación de la tecnología digital en la gestión del equipo de vehículos, la operación del horario de carga, el monitoreo del estado de la batería y la optimización de las operaciones operativas.
Muchas opiniones sugieren que el Estado necesita tener políticas preferenciales más fuertes. En su opinión, ¿qué políticas tendrán el mayor impacto?
- En mi opinión, la política debe orientarse a reducir los costos durante todo el ciclo de vida de los autobuses eléctricos, en lugar de centrarse únicamente en los costos de inversión inicial. Si las empresas tienen acceso a préstamos con bajas tasas de interés y plazos largos, la presión financiera se reducirá significativamente, creando así condiciones para la expansión de la inversión. Los autobuses eléctricos consumen una gran cantidad de electricidad, por lo que es necesario construir tarifas eléctricas separadas para el transporte público de pasajeros, y al mismo tiempo fomentar la carga en horas pico para reducir los costos para las empresas y limitar la presión sobre el sistema eléctrico.
Junto con eso, en lugar de solo compensar los costos por el número de kilómetros de operación, se puede cambiar a la forma de pedir servicios públicos vinculados a criterios como la calidad del servicio, la reducción de emisiones, la puntualidad y el nivel de satisfacción de los pasajeros.
- ¡Gracias, señor!