Los estándares para los jefes de aldea y jefes de grupo residencial se estipulan en el Decreto No. 185/2026/ND-CP del Gobierno que regula la organización y operación de aldeas y grupos residenciales y el régimen y las políticas para las personas que trabajan a tiempo parcial en aldeas y grupos residenciales.
Según el Artículo 7 del Decreto, la persona elegida jefe de aldea o jefe de grupo vecinal debe cumplir con 5 criterios básicos.
Primero, deben ser ciudadanos vietnamitas que residen permanentemente en la comuna, barrio o zona económica especial, a partir de los 21 años. La normativa también da prioridad a las personas en edad laboral de acuerdo con la ley, y al mismo tiempo deben estar en buena salud para realizar las tareas asignadas.
En segundo lugar, el candidato debe tener buenas cualidades morales, ser ejemplar, tener prestigio en la comunidad residencial y ser confiable por el pueblo. Además, él mismo y su familia deben cumplir bien las políticas del Partido, las políticas y leyes del Estado, mantener la moral y un estilo de vida saludable.
En tercer lugar, la persona que ocupa el cargo de Jefe de Aldea, Jefe de Grupo Vecinal necesita tener conocimientos culturales, capacidad, experiencia, así como métodos para movilizar a las masas. Este es un factor importante para organizar eficazmente las actividades de autogestión en la comunidad residencial e implementar las tareas asignadas por el comité del partido y el gobierno local. El Decreto también fomenta la selección de personas con cualificaciones profesionales adecuadas a los requisitos operativos de la aldea y el grupo vecinal.
En cuarto lugar, en el contexto de la transformación digital impulsada en todos los niveles de gobierno, los jefes de aldea y grupo residencial deben tener la capacidad de aplicar la tecnología de la información de acuerdo con los requisitos del trabajo. Al mismo tiempo, deben tener habilidades para planificar, sintetizar datos, estadísticas, informar y realizar tareas de acuerdo con las regulaciones.
Quinto, los candidatos no deben pertenecer a los casos que estén siendo disciplinados, procesados penalmente o que estén cumpliendo sentencias o decisiones judiciales.
En comparación con antes, la nueva regulación muestra que los requisitos para los jefes de aldea y los jefes de grupo residencial son cada vez más altos, no solo en términos de prestigio y cualidades morales, sino también en términos de capacidad de gestión, capacidad para usar la tecnología de la información y habilidades de gestión del trabajo. Esto se considera un paso para mejorar la calidad del equipo de funcionarios a nivel de base, satisfaciendo los requisitos de la gestión local en la nueva etapa.