Porque en el camino de "no dejar a nadie atrás", los medios de vida, no la ayuda, son la verdadera medida. Esos son mis sentimientos, un fotoperiodista del periódico Lao Dong.
Reducir la dependencia de la agricultura tradicional
El informe del Ministerio de Asuntos Étnicos y Religiosos muestra una imagen de dos caras. Por un lado, la vida de las minorías étnicas y las zonas montañosas es básicamente estable. Muchas localidades han implementado eficazmente el programa de eliminación de casas temporales y casas en ruinas, mejorando las condiciones de vida de las personas.

Pero a la inversa, el informe también señala una realidad: los medios de vida de una parte de la población siguen siendo precarios, dependiendo en gran medida de las condiciones naturales; los precios de los productos agrícolas fluctúan directamente y afectan los ingresos; la brecha de desarrollo entre las regiones sigue siendo evidente.

La realidad en muchas localidades como Sơn La o Đắk Lắk muestra que el problema de los medios de vida se está resolviendo gradualmente a medida que las políticas pasan de apoyar a crear oportunidades. Un ejemplo claro es en Lào Cai, donde el turismo comunitario se está convirtiendo en un importante medio de vida para la gente de las tierras altas.

Este crecimiento no solo se concentra en centros como Sa Pa, sino que también se extiende a muchas aldeas de las tierras altas a través de modelos de turismo comunitario, alojamiento en casas de familia, servicios de experiencia cultural. La gente no solo tiene ingresos adicionales por alojamiento, gastronomía, guías turísticos, sino que también participa directamente en la cadena de valor de los servicios.
Un punto notable es que los medios de vida del turismo ayudan a reducir la dependencia de la agricultura tradicional, que es fácilmente afectada por el clima y el mercado. Cuando un hogar puede obtener ingresos de su propio espacio vital y identidad cultural, el riesgo de "buena cosecha, precios bajos" se sustituye gradualmente por una fuente de ingresos más estable.
De "dar" a "dar oportunidades
Un punto notable es que la política está teniendo movimientos claros para desatar este cuello de botella. La formación profesional ya no se implementa de manera dispersa, sino que está vinculada a las características específicas de cada región. En la región noroeste, el turismo comunitario se está convirtiendo en una nueva dirección, creando medios de vida y preservando la cultura.
Las provincias del noroeste han identificado el desarrollo del turismo comunitario como una fortaleza, capaz de atraer visitantes y crear medios de vida sostenibles para la población local a través de la explotación de la identidad cultural tradicional. En la región de las Tierras Altas Centrales, se están formando gradualmente modelos de vinculación de la producción. La vinculación de los agricultores con las empresas en la producción de café y pimienta no solo ayuda a estabilizar las ventas, sino que también mejora el valor del producto.

Junto con eso, la aplicación de la ciencia y la tecnología, la conversión de variedades de cultivos y el acceso al crédito están ayudando a reducir gradualmente la dependencia de la naturaleza. Estos cambios muestran una dirección clara de apoyo directo a la creación de oportunidades, de "dar" a "dar oportunidades".
Sin embargo, el camino de "no dejar a nadie atrás" todavía tiene muchos desafíos. La brecha de desarrollo entre regiones no se puede eliminar en poco tiempo. El riesgo de recaída en la pobreza sigue existiendo, especialmente en el contexto del cambio climático y el mercado global volátil e impredecible. Lo más importante es seguir poniendo los medios de vida en el centro de la política. Porque después de todo, la gente no solo necesita apoyo en tiempos difíciles, sino que necesita tener la capacidad de mantenerse firme.

Cuando los agricultores pueden ser proactivos ante las fluctuaciones del mercado, cuando una comunidad puede crear valor a partir de su propia cultura, entonces, "nadie se queda atrás" se convierte realmente en realidad. Y en ese camino, los medios de vida, más que cualquier indicador, son la medida más clara de la eficacia de la política nacional.
