Las hojas de mơ lông contienen compuestos vegetales como el glicósido iridoide, los flavonoides, los polifenoles y los triterpenoides.
Estas propiedades revelan el potencial de las hojas de albaricoque para ayudar a reducir las reacciones inflamatorias e incómodas en las articulaciones.
Si quieres incluir las hojas de mơ lông en tu dieta, la forma más segura y sencilla es usarlas como verdura alimenticia, en lugar de concentrarlas en extractos o usar preparaciones con niveles no controlados.
Se puede lavar bien alrededor de un puñado de hojas tiernas, remojar en agua limpia y luego escurrir, luego comer con las comidas o cocinar con otros alimentos.
Las hojas de albaricoque también se usan a menudo en rollitos, platos al vapor o en combinación con huevos.
Para las personas mayores de 50 años, se debe priorizar una forma de cocinar baja en grasa, limitar la sal y evitar los platos fritos con mucha grasa.
Porque una dieta general rica en verduras, frutas, cereales integrales, pescado y fuentes de grasas insaturadas es más beneficiosa para la salud cardiovascular y el metabolismo, factores que también afectan la movilidad y la salud articular.
No debes beber arbitrariamente agua espesa de hojas de albaricoque ni usar una gran cantidad todos los días.
Las personas mayores de 50 años pueden usar hojas de mơ lông como verdura en una dieta variada, pero no deben dejar de tomar medicamentos ni retrasar los exámenes médicos para usar hojas de mơ.
Si el dolor articular es prolongado, hinchazón, calor, enrojecimiento, rigidez articular matutina prolongada, movimiento limitado o el dolor aumenta gradualmente, es necesario que el médico determine la causa.
El dolor articular puede surgir de la artrosis, la gota, la artritis reumatoide u otras enfermedades y cada enfermedad tiene un tratamiento diferente.
Por lo tanto, el punto notable de las hojas de albaricoque es su potencial antiinflamatorio y antioxidante.
Las personas mayores de 50 años, si lo prefieren, pueden usar hojas de albaricoque como verdura para comer a diario en cantidades moderadas, manteniendo al mismo tiempo un peso razonable, haciendo ejercicios para aumentar la fuerza y haciendo ejercicio articular con regularidad.
Esta es la base importante para proteger la movilidad en la vejez.