Según publicaciones médicas en The American Journal of Clinical Nutrition y The Journal of Immunology, la dieta afecta directamente la capacidad de recuperación de la epidermis.
El consumo incorrecto de alimentos cuando se tiene herpes zóster (también conocido como herpes zóster) aumenta repentinamente los niveles de citocinas y histamina en la sangre. Esta condición hace que las ampollas tardan en secarse, irritando con picazón, lo que lleva a un reflejo de rascar que causa una sobreinfección y ciertamente deja cicatrices profundas.
Para prevenir las secuelas, es necesario limitar los siguientes alimentos familiares de su menú diario:
Dulces, refrescos
Dulces, té, refrescos embotellados... porque en ellos la alta cantidad de azúcar estimulará la respuesta inflamatoria de todo el cuerpo, rompiendo la estructura de colágeno, lo que hará que el área de la piel dañada se regenere lentamente.
Platos fritos, comida rápida
Platos fritos, carne grasa, pollo frito, patatas fritas. Estos son alimentos con grasas saturadas que obstaculizan el proceso de circulación sanguínea, reduciendo la cantidad de oxígeno y nutrientes que se administran para restaurar la piel dañada por el virus.
Mariscos
Los camarones, cangrejos, cangrejos, caracoles, calamares contienen grandes cantidades de proteínas extrañas que activan fácilmente las alergias. Estos tipos de alimentos aumentarán la picazón en las ampollas, estimularán al paciente a rascarse y desgarrar la epidermis protectora, allanando el camino para que entren las bacterias Staphylococcus.
Vino, cerveza
El alcohol debilitará directamente las funciones de las glóbulos blancos. Cuando la barrera inmunológica se desactiva, el daño a la piel se extenderá, tardará en curarse, aumentará la tasa de complicaciones de dolor nervioso y prolongará la duración de la enfermedad.