Según la información de ScienceDirect, la principal plataforma de conocimiento científico del mundo perteneciente al grupo editorial Elsevier (Países Bajos), se afirma que la perilla frutescens contiene altas concentraciones de compuestos fenoles y flavonoides.
En el entorno intracelular, estos ingredientes activos actúan como agentes de limpieza de radicales libres, neutralizando las reacciones de oxidación causadas por los rayos ultravioleta (UV) y la contaminación ambiental. Este mecanismo previene directamente la degradación de las redes de colágeno y elastina en la dermis, ayudando a mantener la integridad de la estructura del ADN celular y a ralentizar las manifestaciones de envejecimiento temprano desde el interior.
En particular, el pigmento antócianina en las hojas de perilla púrpura ha sido identificado por expertos como un compuesto antioxidante potencial capaz de proteger el sistema microvascular subcutáneo.
La evidencia científica muestra que la antocianina apoya la biosíntesis de enzimas antioxidantes naturales, lo que ayuda a mejorar significativamente la elasticidad y la capacidad de hidratación (retención de agua) del epitelio. Este efecto no solo aporta valor estético sino que también refuerza la resistencia de la piel a las presiones biológicas, ayudando a que la superficie de la piel esté siempre estable y firme.
En el campo de la terapia, derivados como el ácido rosamarino y la luteola en el perilla han demostrado una clara capacidad para regular la inmunidad.
Según informes de revisión en ScienceDirect, estos ingredientes activos inhiben la liberación de citocinas inflamatorias y minimizan la actividad de las células mastoides en la liberación de histamina.
Los resultados clínicos muestran que el extracto de perilla puede aliviar rápidamente las reacciones irritantes, reducir el edema y apoyar la restauración de la barrera lípide para casos de dermatitis atópica (eczema) o dermatitis de contacto crónica.
Sin embargo, esta eficacia farmacológica depende estrechamente del proceso de tratamiento térmico. Los estudios recomiendan que solo se prepare té o extracto de perilla a temperaturas de 80°C a 90°C para preservar los aceites esenciales y los ingredientes activos que son menos resistentes al calor.
La aplicación de la perilla en productos modernos para el cuidado de la salud y cosméticos farmacéuticos no solo hereda la esencia de la medicina tradicional, sino que también es una solución sostenible y segura verificada por los estándares científicos más estrictos de la actualidad.