La centella asiática contiene muchos compuestos biológicos importantes como el asiáticosido, el madecassido, el ácido asiático, los flavonoides y los polifenoles.
Estos ingredientes activos han sido investigados por su capacidad antioxidante, antiinflamatoria y para proteger las células del daño causado por los radicales libres.
Sin embargo, la mayor parte de la evidencia del efecto protector hepático todavía proviene de estudios de laboratorio y en animales; se necesitan más ensayos clínicos a gran escala en humanos para confirmar la eficacia.
El hígado es el órgano responsable del metabolismo de los medicamentos, el alcohol y muchas otras toxinas. Cuando el cuerpo está expuesto a demasiadas sustancias nocivas, se producen más radicales libres, lo que aumenta el estrés oxidativo y daña las células hepáticas.
Los investigadores creen que los compuestos antioxidantes de la centella asiática pueden contribuir a limitar este proceso, apoyando así una función hepática más eficaz.
Para usar la centella asiática como bebida nutritiva, el método de preparación también es muy importante. Debes elegir entre 80 y 100 g de centella asiática fresca, quitar las hojas marchitas, lavar bien varias veces bajo el grifo y remojar en agua salada diluida durante unos 10-15 minutos para reducir el riesgo de infección microbiana o parasitaria.
Luego moler con 250-300 ml de agua hervida y enfriada y luego filtrar el agua. Se pueden agregar unas rodajas de jengibre o un poco de zumo de limón para realzar el sabor sin añadir mucho azúcar.
Los expertos en nutrición recomiendan limitar el azúcar o la leche condensada al beber jugo de centella asiática.
Suplementar demasiado azúcar puede aumentar la ingesta de calorías, contribuyendo a aumentar el riesgo de sobrepeso y hígado graso no alcohólico, una de las enfermedades hepáticas más comunes en la actualidad. En cambio, debe beber puro o solo añadir una pequeña cantidad de miel si es necesario.
La cantidad de uso también debe ser razonable. Los adultos sanos pueden beber alrededor de un vaso de 200-250 ml, 2-3 veces por semana en lugar de beber diariamente en grandes cantidades.
Además de beber jugo de centella asiática, los expertos coinciden en que la protección del hígado debe basarse en un estilo de vida integral. Mantener un peso saludable, limitar el alcohol, no fumar, vacunarse contra la hepatitis viral, dormir lo suficiente, hacer ejercicio regularmente y comer muchas verduras y frutas frescas son medidas que han demostrado ayudar a reducir el riesgo de enfermedad hepática crónica.