La vitamina A es un nutriente esencial para mantener la estructura de la córnea y producir lágrimas.
Según expertos de Johns Hopkins Medicine, la vitamina A participa directamente en la actividad de las células fotosintéticas y ayuda a mantener la humedad natural de los ojos.
La deficiencia de vitamina A puede provocar sequedad ocular, disminución de la visión nocturna y daño a la superficie del globo ocular. Por lo tanto, las frutas ricas en betacaroteno (previtamínico A) son muy importantes, incluyendo: mango, papaya, gấc, melón.
Cuando entra en el cuerpo, el betacaroteno se metaboliza a vitamina A, lo que contribuye a mantener la película de las lágrimas estable y reducir la sensación de ardor.
El estrés oxidativo es una causa importante de envejecimiento ocular y daño celular.
Según el Centro Nacional para la Salud Complementaria e Integrada, las vitaminas antioxidantes como la C y la E pueden ayudar a retrasar el daño ocular y reducir el riesgo de enfermedades como la cataratas y la degeneración macular.
La vitamina C se concentra especialmente en el jugo ocular y ayuda a proteger las estructuras sensibles del daño causado por los radicales libres. Frutas ricas en vitamina C que deben complementarse: naranjas, mandarinas, guayabas (con muy alto contenido de vitamina C), fresas, kiwis.
Mientras tanto, la vitamina E ayuda a proteger las membranas celulares del ojo de la oxidación, es abundante en frutas como el aguacate, las semillas de girasol (en combinación con frutas).
Dos carotenoides importantes, la luteína y la zeaxantina, se encuentran en la retina y actúan como "filtros de luz azul". Los estudios demuestran que ayudan a reducir la inflamación, proteger las células oculares y mejorar la función visual.
Algunas frutas ricas en luteína y zeaxantina incluyen: aguacate, kiwi, uvas, naranjas.
La suplementación de estas frutas ayuda a reducir el impacto de la luz verde de la pantalla, una causa común de fatiga visual en la actualidad.
Además de las vitaminas, muchas frutas también contienen polifenoles y flavonoides, compuestos antiinflamatorios que mejoran la circulación sanguínea a los ojos. Esto ayuda a reducir la fatiga visual y mejorar la capacidad de regulación.
Frutas típicas: arándanos, uvas moradas, granadas.
Los estudios nutricionales muestran que una dieta rica en antioxidantes puede reducir la inflamación de la superficie de los ojos y mejorar la calidad de las lágrimas, especialmente en personas que están expuestas a pantallas con frecuencia.