El sueño juega un papel importante en la salud física y mental. Cuando el cuerpo carece de sueño durante mucho tiempo, la gente suele pensar en el estrés, la presión laboral o los hábitos de vida poco científicos.
Sin embargo, un factor menos notorio es la deficiencia de micronutrientes, especialmente zinc.
El zinc participa en la regulación del sistema nervioso, apoyando la actividad de los neurotransmisores. Estas sustancias juegan un papel importante en la creación de una sensación de somnolencia y el mantenimiento de un ritmo circadiano estable. Por lo tanto, complementar con alimentos ricos en zinc puede contribuir a mejorar la calidad del sueño.
Los mariscos son una rica fuente de zinc. Las ostras se consideran los principales alimentos ricos en zinc, solo una pequeña porción puede satisfacer la mayor parte de la demanda diaria de zinc. Los camarones, los cangrejos y los peces de mar también contienen una cantidad significativa de zinc, al tiempo que proporcionan proteínas y buenos ácidos grasos para ayudar al cuerpo a recuperarse después de un día de trabajo.
Las carnes rojas como la carne de res y la carne de cordero también son ricas en zinc y son fáciles de absorber. Sin embargo, debes comerlas en cantidades moderadas y combinarlas con verduras para asegurar el equilibrio nutricional. Las aves de corral como el pollo, especialmente la carne de color oscuro, también contribuyen con una cierta cantidad de zinc.
Para los vegetarianos, las nueces y los frijoles son opciones adecuadas. Las semillas de calabaza, los anacardos y las almendras no solo proporcionan zinc, sino que también son ricas en magnesio, un mineral que ayuda a relajar los músculos y los nervios. Las lentejas y los cereales integrales también contienen zinc, aunque la capacidad de absorción puede ser menor.
La leche y los productos lácteos como el queso y el yogur también contribuyen a complementar el zinc. Combinar un vaso de leche tibia antes de acostarse con una dieta rica en zinc puede ayudar a que el cuerpo se relaje mejor.
Sin embargo, complementar con zinc es solo una parte de la estrategia para mejorar el sueño. Los adultos deben mantener un estilo de vida regular, limitar la cafeína por la noche y crear un ambiente de sueño tranquilo.
Comer una variedad de alimentos ricos en zinc como mariscos, carne, frutos secos y frijoles puede ayudar a equilibrar los nervios, contribuyendo así a limitar la falta de sueño y mejorar la calidad de vida.