Muchos padres han caído en la situación de que un bebé obediente de repente llora todo el día, no duerme tranquilo, bebe poco y es muy difícil calmarlo. No pocas personas piensan que el bebé está enfermo o tiene escasez de leche, pero en realidad esta puede ser la etapa en la que el bebé entra en una semana de crisis, también llamada etapa de desarrollo sobresaliente.
La semana de crisis ocurre cuando el cerebro del niño se desarrolla rápidamente, el bebé comienza a aprender nuevas habilidades y a ser más consciente del mundo que le rodea. Esto hace que el bebé se estrese fácilmente, sea sensible y a menudo llore mucho, se aferre a su madre o cambie sus hábitos alimenticios y de sueño.
¿Cuál es la semana de crisis del bebé?
La semana de crisis es una etapa en la que el bebé experimenta fuertes cambios en la percepción, las emociones o el movimiento. El bebé puede desarrollar nuevas habilidades, pero se vuelve más sensible, irritable y llora más de lo normal.
Este es un fenómeno común en el proceso de desarrollo y suele ocurrir a diferentes edades en el primer año de vida.
Signos de que el bebé está entrando en una semana de crisis
- El bebé llora más de lo normal - El bebé llora persistentemente a pesar de haber comido lo suficiente, haber cambiado los pañales limpios y no tener signos claros de enfermedad.
- El bebé duerme intermitentemente, tiene dificultades para conciliar el sueño - El bebé duerme menos, a menudo se sobresalta y se despierta fácilmente en medio de la noche.
- El bebé se aferra inusualmente a la madre - El bebé quiere ser sostenido continuamente, se siente incómodo cuando la madre se aleja del campo de visión y llora fácilmente cuando otros lo sostienen.
- El bebé amamanta poco o tiene anorexia temporal - El bebé puede amamantar poco, amamantar menos o saltarse comidas, lo que preocupa a los padres.
- El bebé es más irritable y sensible - El bebé reacciona fuertemente al ruido, la luz o el entorno extraño, se sobresalta y se siente incómodo fácilmente.
Hitos semanales de crisis comunes
Muchos bebés suelen experimentar semanas de crisis en las siguientes etapas:
- Alrededor de 5 semanas de edad
- Alrededor de 8 semanas de edad
- Alrededor de 12 semanas de edad
- Alrededor de 19 semanas de edad
- Alrededor de 26 semanas de edad
- Alrededor de 37 semanas de edad
- Alrededor de 46 semanas de edad
- Etapa de 12 a 18 meses de edad
Sin embargo, cada bebé tiene una tasa de desarrollo diferente, por lo que el tiempo puede ser más temprano o más tarde.
¿Qué debe hacer la madre cuando su bebé entra en una semana de crisis?
1.Mantenga la calma y no se culpe a sí mismo.
Esta es una etapa de desarrollo normal, no porque la madre cuide mal o el bebé esté dañado.
2.Abrazar y aumentar la interacción con el bebé El bebé necesita una sensación de seguridad, por lo que la madre puede abrazar al bebé más, hablar suavemente o consolarlo.
3.Mantener hábitos de vida estables Intentar mantener las horas de comida y sueño relativamente regulares ayudará al bebé a adaptarse más fácilmente.
4.Monitorear signos anormales Si el bebé tiene fiebre alta, deja de amamantar por completo, vomita mucho o tiene síntomas extraños, los padres deben llevar al bebé al médico para descartar la enfermedad.
Una semana de crisis puede cansar a los padres, pero también es una señal de que el bebé se está desarrollando. Cuando esta etapa pasa, muchos bebés aprenderán nuevas habilidades y se volverán más estables. Reconocer correctamente y prepararse con anticipación ayudará a los padres a cuidar a sus hijos mucho más suavemente.