De 5 a 7 años, empiezan a familiarizar a los niños con el dinero.
Según algunas directrices de educación financiera para niños, alrededor de los 5 a 7 años es el momento adecuado para que los padres comiencen a familiarizar a sus hijos con los gastos de bolsillo. A esta edad, muchos niños ya entienden que el dinero se usa para comprar bienes, saben hacer cálculos simples y se dan cuenta de que si gastan todo el dinero, ya no tendrán dinero para comprar otra cosa. Sin embargo, los padres deben basarse en la capacidad cognitiva de cada niño en lugar de solo basarse en la edad.
Al principio, los padres no necesitan dar a los niños una gran cantidad. Una pequeña cantidad de dinero cada semana es suficiente para que los niños tengan la oportunidad de decidir por sí mismos. Los niños pueden usar una parte para comprar los artículos que les gustan, y el resto lo ponen en una caja de ahorros. Si gastan todo el dinero, los padres no deben apresurarse a dar más. Tener que esperar hasta la semana siguiente es la primera lección sobre el control del deseo y la planificación de gastos.
Cuando los niños tienen entre 8 y 10 años, los padres pueden dar un paso adelante en la lección. En lugar de simplemente preguntar "¿Qué quieres comprar?", calcula con tu hijo la cantidad de dinero que necesitas ahorrar y el tiempo para alcanzar tus objetivos. Por ejemplo, con un artículo de 300.000 VND y una propina de 50.000 VND por semana, los niños entenderán que los artículos de gran valor requieren paciencia y a veces tienen que renunciar a algunas pequeñas compras.
A los 11-13 años, los niños pueden recibir más autonomía con los gastos personales, como aperitivos, libros, artículos pequeños o actividades de entretenimiento. Este es también el momento en que los padres deben enseñar a sus hijos a distinguir claramente entre "necesario" y "deseo", porque el artículo favorito de los niños no es necesariamente realmente necesario.
El dinero de bolsillo no es una recompensa por todas las tareas del hogar.
Un problema que preocupa a muchos padres es si se debe pagar a los niños por las tareas del hogar. No es necesario convertir todas las tareas del hogar en una transacción. Cosas como limpiar la habitación, doblar la ropa o limpiar la mesa de comedor pueden considerarse responsabilidad de cada miembro. Si quieren recompensar con dinero, los padres pueden reservar esta cantidad para las tareas que surjan o superen las responsabilidades habituales.
Es importante no usar el dinero de bolsillo para comparar a los niños con sus amigos. El objetivo no es ayudar a los niños a tener mucho dinero, sino crear oportunidades para que los niños gestionen una pequeña cantidad de dinero y sean responsables de sus elecciones.
Los errores de la infancia también pueden convertirse en lecciones. Si los niños gastan todo el dinero en un artículo innecesario, los padres no necesariamente tienen que regañarlos o darles más. Deje que los niños experimenten por sí mismos la sensación de no tener dinero y aprendan de la experiencia para la próxima vez.
Por lo tanto, 5-7 años pueden ser el momento adecuado para comenzar, pero no hay una edad obligatoria. Lo más importante es que los niños ya son capaces de entender el valor del dinero y tomar decisiones simples. Una pequeña cantidad de dinero regular junto con la orientación adecuada puede ayudar a los niños a formar buenos hábitos financieros desde una edad temprana.