Esta no es la primera vez que se hace esta propuesta. Durante muchos años, la organización sindical ha propuesto repetidamente reducir gradualmente el horario de trabajo normal de 48 horas a 44 horas, acercándose a la tendencia general de muchos países del mundo.
La propuesta de reducir las horas de trabajo esta vez se plantea en el contexto de "El Sindicato de Vietnam acompaña al Gobierno para mejorar la productividad laboral, implementando el objetivo de crecimiento de dos dígitos".
A primera vista, muchas personas pueden pensar que estos son dos objetivos contradictorios. Porque para lograr un alto crecimiento, hay que trabajar más, por lo que si se reducen las horas de trabajo, la productividad laboral disminuirá inevitablemente.
Sin embargo, el problema central no radica en cuántas horas trabajan los trabajadores cada semana, sino en cuánto valor crean en cada hora de trabajo.
Si las empresas siguen utilizando tecnología obsoleta y procesos de gestión ineficientes, entonces prolongar el tiempo de trabajo también es difícil para crear un avance en la productividad.
Por el contrario, cuando la tecnología se aplica con más fuerza, las habilidades profesionales mejoran y el entorno de trabajo mejora, la productividad puede aumentar por completo incluso cuando el tiempo de trabajo disminuye.
La realidad en la producción y los negocios también ha demostrado que mejorar la productividad laboral y reducir las horas de trabajo pueden ir de la mano si hay soluciones adecuadas.
Y una de las soluciones para mejorar la productividad laboral sostenible, mencionada en el intercambio y debate del Primer Ministro Le Minh Hung con los delegados que asistieron al XIV Congreso de Sindicatos de Vietnam, es invertir en personas.
Los trabajadores ahora no solo necesitan salarios, sino también viviendas estables, un entorno de trabajo seguro, mejores condiciones de atención médica, oportunidades de aprendizaje para mejorar las habilidades y políticas de bienestar prácticas.
Un trabajador que tiene que vivir en una habitación alquilada estrecha, siempre preocupado por los gastos de manutención, las enfermedades o los préstamos incurridos, difícilmente puede dedicarse por completo al trabajo.
Por el contrario, un trabajador con una vida estable, bien capacitado y bien atendido trabajará de manera más eficiente, más creativa y más a largo plazo con la empresa.
Esa es también la razón por la que en el intercambio y debate con el Primer Ministro, muchos delegados hicieron fuertes recomendaciones sobre el tema de la vivienda social, la formación profesional, las habilidades digitales, la aplicación de la inteligencia artificial, la atención de la salud física y mental para los trabajadores.
Cuando los trabajadores son mejor atendidos, trabajan en un mejor entorno y disfrutan de resultados más dignos de sus contribuciones, crearán una mayor productividad laboral.
Y esa es la base más sostenible para el objetivo de crecimiento de dos dígitos al que apunta el país.