Por la noche, cuando el cuerpo se relaja gradualmente, es el momento ideal para realizar ejercicios ligeros que ayudan a apoyar la circulación, reducir la rigidez articular y mejorar la función renal, contribuyendo así a reducir los niveles de ácido úrico en sangre.
Según el profesor David Felson, experto en enfermedades musculoesqueléticas de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston (EE. UU.): "El ejercicio suave y regular puede mejorar la capacidad de los riñones para filtrar y excretar ácido úrico, al tiempo que reduce los síntomas de artritis debido a la acumulación de ácido úrico". Muchos estudios internacionales también han registrado que la actividad física ligera ayuda a equilibrar el proceso de síntesis y excreción de ácido úrico, reduciendo el riesgo de desarrollar gota aguda.
Camina relajante durante 15 minutos cada noche
Caminar a un ritmo lento ayuda a activar el sistema circulatorio sin estresar las articulaciones. Este impacto bajo pero regular apoya el proceso de transporte de ácido úrico a los riñones para filtrar y excretar de manera más efectiva.
Andar en bicicleta en el lugar suavemente durante 10-12 minutos
El movimiento de andar en bicicleta no solo ejercita las articulaciones de la rodilla y el tobillo, sino que también promueve el proceso de consumo de energía, mejora la flexibilidad y reduce la acumulación de ácido úrico alrededor de las articulaciones grandes.
Ejercicios de estiramiento flexible de 8-10 minutos
Los movimientos para estirar los músculos de la espalda, las caderas y las muñecas ayudan a reducir la rigidez articular, estimulan la circulación sanguínea y apoyan la relajación, un factor importante que ayuda a mejorar la calidad del sueño y la capacidad de autoregular el ácido úrico en el cuerpo.
Combinar los ejercicios anteriores con hidratación adecuada y una dieta baja en purinas según las recomendaciones internacionales ayudará a reducir la carga de ácido úrico, mejorar el dolor articular y mejorar la calidad de vida.