Trastornos digestivos cuando el cuerpo está sobrecargado de fibra
La hinchazón y la distensión abdominal son los signos más comunes. La fibra no se digiere en el intestino delgado sino que baja al intestino grueso, donde las bacterias fermentan para crear gases. Este proceso puede causar una sensación de tensión, especialmente cuando se consumen muchas fibras fermentables como inulina o guar gum.
El estreñimiento también puede ocurrir si se aumenta la fibra pero no se bebe suficiente agua. En ese caso, las heces se secan y son difíciles de eliminar. Por el contrario, algunas personas tienen diarrea porque la fibra absorbe agua en el intestino y acelera el movimiento intestinal. Estos casos pueden provocar deshidratación con síntomas como fatiga, mareos, orina oscura.
Además, el fuerte bochorno, también conocido como bochorno, aparece cuando el aire y el líquido se mueven en el intestino. Esto suele ser un fenómeno benigno pero desagradable.
Riesgo potencial si se prolonga
Comer demasiada fibra durante un largo período de tiempo puede dificultar la absorción de minerales como hierro, zinc, calcio y magnesio. La Dra. Elizabeth Barnes, experta en nutrición clínica certificada en el Centro Médico de la Universidad de Rochester, perteneciente al Centro Médico de la Universidad de Rochester, dijo: "La mayoría de las personas no tienen problemas si tienen una dieta equilibrada. Sin embargo, la suplementación prolongada de dosis altas puede afectar la condición micronutriente en algunos grupos de riesgo".
Más raramente, consumir demasiada fibra de suplementos dietéticos sin beber suficiente agua puede aumentar el riesgo de obstrucción intestinal, especialmente en personas con antecedentes de cirugía abdominal o enfermedad de estenosis intestinal. Dolor abdominal intenso, vómitos, obstrucción intestinal son signos que requieren atención de emergencia.
Según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, los adultos deben priorizar la fibra de los alimentos naturales como verduras, frutas, cereales integrales, al tiempo que aumentan gradualmente la ingesta de alimentos y aseguran suficiente agua cada día. Escuchar al cuerpo es clave para aprovechar los beneficios de la fibra sin causar efectos adversos.