El invierno es el momento en que muchas personas experimentan problemas digestivos debido a cambios en los hábitos de vida y la alimentación. Los síntomas comunes incluyen hinchazón, distensión abdominal, digestión lenta y estreñimiento. La causa principal es el clima frío que hace que el cuerpo pierda movimiento, beba menos agua y las raciones de comida a menudo sean más ricas en energía que en otras estaciones.
Según los expertos en nutrición, la función digestiva en invierno puede disminuir debido a los cambios en el ritmo de vida y la elección de alimentos. Sin embargo, esta situación puede mejorarse ajustando razonablemente la dieta diaria, sin necesidad de aplicar métodos de dieta demasiado estrictos.
Edwina Raj, Jefa del Departamento de Servicios de Nutrición Clínica y Dietética en el Hospital Aster CMI (India), dijo: "Elegir alimentos que se adapten al clima y mantener hábitos alimenticios científicos puede ayudar a mejorar significativamente la función digestiva en invierno".
Comer alimentos cálidos y fáciles de digerir
El tiempo de enfriamiento puede requerir más energía para mantenerse caliente, al tiempo que ralentiza el proceso de digestión. Por lo tanto, los platos calientes cocinados con habilidades ayudan a que el estómago y las espinas funcionen de manera más eficiente que los alimentos restringidos o la vida.
Platos como rollitos de primavera, gachas, estofados o verduras cocidas son adecuados para el invierno. Algunas opciones que son beneficiosas para el sistema digestivo incluyen arroz y lentejas, avena, gachas, rollitos de primavera de verduras, verduras al vapor o salteadas ligeras. Cocinar ayuda a suavizar las fibras, aumentar la absorción de nutrientes y limitar la respiración. Por el contrario, los alimentos fritos, grasosos o procesados pueden aumentar el peso del sistema digestivo y causar molestias después de comer.
Cómo complementar la fibra correctamente
La fibra juega un papel importante en el mantenimiento del peristaltismo natural. Sin embargo, el invierno no es el momento ideal para comer demasiadas verduras crudas o ensaladas grandes, ya que pueden hacer que la hinchazón se vuelva más grasosa.
Los expertos recomiendan priorizar las materias primas que se han cocinado y son fáciles de disolver, pensando en verduras cocinadas, frutas blandas como papaya, manzana, pera; cereales integrales como mijo, harina de arroz integral; junto con frijoles y lentejas bien cocidos. Remojar los frijoles antes de cocinar ayuda a reducir las sustancias alérgicas al vapor, apoyando así una mejor digestión. Además, aumentar la cantidad de fibra al reemplazar la obstrucción también ayuda a limitar la sensación de distensión abdominal.
Beba suficiente agua, priorice beber tibia.
En invierno, la sensación de sed disminuye, lo que hace que muchas personas beban menos agua. Sin embargo, la deshidratación es una causa común de estreñimiento y hinchazón. Beber suficiente agua ayuda a suavizar las heces y apoya el proceso de excreción.
Debido a que el agua es fría, debes elegir agua tibia, té de hierbas o caldo de mostaza. A orillas del mar, comer despacio, evitar comer demasiado por la noche y mantener horas de comida regulares también son pequeños hábitos pero tienen un gran impacto en la salud digestiva.