Los ejercicios sencillos, centrados en la postura correcta, la capacidad de controlar el movimiento y la resistencia muscular cuando se mantienen diariamente ayudarán al cuerpo a ajustar gradualmente la postura, mejorando la firmeza de los músculos centrales. Esta es una forma eficaz y sostenible de reducir la grasa abdominal, especialmente en personas mayores de 55 años.
Dobla las caderas
Cuando las articulaciones de las caderas funcionan mal, el cuerpo suele empujar el abdomen hacia adelante, ejerciendo presión sobre la parte baja de la espalda. Los movimientos de flexión de caderas adecuados ayudan a restaurar el equilibrio. Los movimientos lentos y controlados también ayudan a aumentar la coordinación muscular y mejorar la postura al agacharse o pararse.
Ponte de pie con las piernas separadas a la anchura de las caderas, empuja las caderas hacia atrás, tensa los músculos abdominales. Luego, vuelve a la posición vertical lentamente.
Extendiendo el brazo hacia un lado combinado con inclinarse
La grasa abdominal también está relacionada con el grupo muscular oblicuo a ambos lados de la cintura que funciona débilmente. El ejercicio de inclinación ayuda a fortalecer el músculo oblicuo del abdomen, lo que ayuda a reducir la circunferencia de la cintura. Realizar en posición de pie obliga a los músculos a trabajar más para resistir la gravedad.
Ponte de pie, levanta una mano, inclina el cuerpo hacia el lado opuesto y luego vuelve. Cambia de lado y repite.
Aumento de talón combinado con control de postura
Los músculos de las pantorrillas débiles pueden reducir la resistencia postural, lo que hace que el cuerpo se incline hacia adelante. Levantar los talones ayuda a aumentar la fuerza de las pantorrillas y, al mismo tiempo, fortalece el eje vertical del cuerpo.
Ponte de pie firme, puedes agarrarte ligeramente al punto de apoyo, levantar los talones, mantener el cuerpo recto. Luego, baja lentamente.