Las personas mayores que mantienen ejercicios de equilibrio alrededor de 3 veces por semana pueden mejorar significativamente su capacidad para controlar el cuerpo y reducir el riesgo de caida. Lo importante no es solo el numero de ejercicios, sino tambien la regularidad.
Ejercicio de pie de pie
El ejercicio de pie de una pierna es facil de hacer en casa y aporta una clara eficacia para mejorar la capacidad de mantener el equilibrio. Cuando el area de contacto con el suelo disminuye, el cerebro y los musculos se ven obligados a coordinarse estrechamente para ajustar el centro de gravedad, mejorando asi la capacidad de controlar el cuerpo.
Este movimiento ayuda a fortalecer los grupos musculares estables en los pies, los tobillos, las caderas y el abdomen, factores importantes para las actividades diarias y el equilibrio, especialmente en los ancianos.
Ponte cerca de una mesa, pared o silla solida para apoyar cuando sea necesario. Coloca las manos en las caderas o apoya ligeramente en el punto de apoyo. Levanta una pierna del suelo, levanta los muslos hasta el suelo o lo mas alto posible manteniendo el equilibrio. Concentra el peso en la pierna del pilar y aprieta los musculos abdominales.
Mantenga la postura durante 20 - 30 segundos o mas, dependiendo de su capacidad. Luego, baja lentamente la pierna y cambie de lado. Realice 2-3 veces por pierna.
Caminar con los talones tocando las narices
Caminar con los talones tocando la nariz es un ejercicio simple pero eficaz para mejorar la capacidad de mantener el equilibrio y controlar el movimiento. Colocar los talones directamente en la nariz detras obliga al cuerpo a coordinar ritmicamente entre el sistema nervioso y los grupos musculares, mejorando asi la estabilidad al moverse.
Este ejercicio ayuda a mejorar la forma de caminar, aumentar la eficiencia del movimiento al caminar, correr, realizar pliegues de rodilla, asi como en la vida diaria.
Ponte de pie recto, extendiendo ambos brazos hacia los lados para mantener el equilibrio. Sube un pie hacia adelante de modo que el talon del pie delantero toque la punta del pie trasero. Continua moviendote hacia adelante de 5 a 10 pasos, tratando de seguir una linea recta. Luego, vuelve y repite el punto de partida.