El apio es una verdura familiar en las comidas diarias y se considera beneficiosa para la salud cardiovascular. Uno de los efectos notables del apio es su capacidad para ayudar a reducir la presión arterial. Esta eficacia está relacionada con los minerales y compuestos vegetales que contiene esta verdura.
El potasio es un componente importante del apio que juega un papel en la regulación de la presión arterial. Este mineral ayuda a los riñones a eliminar el exceso de sodio del cuerpo a través de la orina. Cuando la cantidad de sodio disminuye, el volumen sanguíneo también disminuye, lo que contribuye a reducir la presión arterial. El potasio también ayuda a dilatar las paredes de los vasos sanguíneos, facilitando la circulación sanguínea.
Además del potasio, el apio también contiene el compuesto 3-n-butilftalido (NBP), especialmente abundante en las semillas de apio. Este compuesto puede actuar como un diurético natural, ayudando a eliminar el exceso de agua y sal. Al mismo tiempo, también afecta la actividad de los canales de calcio en las células vasculares, lo que ayuda a que los vasos sanguíneos se dilaten y reduzcan la presión sobre las paredes de los vasos.
NBP también tiene propiedades antioxidantes. Los antioxidantes ayudan a limitar el estrés oxidativo, un factor relacionado con la inflamación y el daño vascular. Cuando esta afección está controlada, la función vascular mejora y la presión arterial tiende a ser más estable.
Otro compuesto en el apio es la apigenina, perteneciente al grupo de flavonoides. La apigenina puede ayudar a regular la presión arterial a través de un mecanismo que ayuda a dilatar los vasos sanguíneos y mejorar la circulación sanguínea. Al mismo tiempo, este compuesto también tiene efectos antiinflamatorios, contribuyendo a proteger el sistema cardiovascular.
Aunque tiene muchos beneficios, el apio no es una alternativa al tratamiento médico. Los expertos recomiendan usar el apio como parte de una dieta saludable general. Una dieta como DASH, rica en verduras, frutas, cereales integrales y baja en sal, puede ayudar a controlar eficazmente la presión arterial.
Actualmente no existen recomendaciones específicas sobre la cantidad de apio que se debe consumir diariamente para lograr una eficacia óptima. Sin embargo, añadir apio a la dieta diaria de verduras es un enfoque razonable. Se puede utilizar apio fresco, jugo de apio o combinarlo en platos.
Cabe señalar que consumir demasiado apio o usar suplementos de semillas de apio puede causar interacciones con ciertos medicamentos, especialmente los medicamentos para bajar la presión arterial. Por lo tanto, las personas con enfermedades subyacentes deben consultar a un profesional médico antes de usarlos con regularidad.
En general, el apio puede ayudar a controlar la presión arterial gracias a los mecanismos relacionados con la vasodilatación y la excreción de sodio. Sin embargo, la eficacia depende de mantener una dieta y un estilo de vida adecuados.