En los últimos años, la dieta rica en proteínas se ha convertido en una tendencia que muchas personas persiguen para perder peso, ganar músculo o mejorar la figura. Sin embargo, según los expertos, aumentar la cantidad de proteínas en exceso o aplicar esta dieta sin orientación profesional puede provocar muchos problemas de salud.
La Dra. Sandeep Reddy Koppula, Jefa del Departamento de Medicina Interna del Hospital Arete (Hyderabad, India), dijo que cada vez más personas comienzan una dieta rica en proteínas después de ver contenido sobre fitness en las redes sociales o seguir menús en línea sin evaluar su estado de salud.
Según él, uno de los impactos más comunes es la deshidratación. Cuando el cuerpo metaboliza proteínas, los riñones tienen que trabajar más para eliminar los productos metabólicos que contienen nitrógeno, lo que aumenta la necesidad de agua. Si no se reponen suficientes líquidos, las personas que siguen una dieta rica en proteínas pueden experimentar fatiga, dolor de cabeza, mareos, estreñimiento y una disminución de la eficacia del ejercicio.
Otro riesgo es la deficiencia de fibra. Muchas personas reducen las verduras, las frutas y los cereales integrales para priorizar la carne, los huevos o los suplementos de proteínas. Esto puede provocar estreñimiento, hinchazón, trastornos digestivos y desequilibrio del microbioma intestinal.
La Dra. Koppula dice que las personas con función renal normal generalmente pueden tolerar un aumento moderado de proteínas. Sin embargo, las personas con enfermedad renal, diabetes, hipertensión o insuficiencia renal no detectada corren el riesgo de complicaciones si aplican arbitrariamente una dieta con demasiada proteína, especialmente cuando usan suplementos adicionales.
No pocas personas también creen erróneamente que comer mucha proteína ayudará automáticamente a perder peso. De hecho, si la energía total ingerida sigue superando las necesidades del cuerpo, el peso aún puede aumentar. Las bebidas proteicas, las barras de proteína o la mantequilla de cacahuete todavía contienen una cantidad significativa de calorías si se consumen en exceso.
Además, una dieta rica en carne roja y carne procesada puede aumentar los niveles de ácido úrico en personas en riesgo, lo que aumenta la probabilidad de que aparezcan dolores articulares o gota.
Además de los efectos físicos, concentrarse demasiado en la cantidad de proteína también puede crear presión psicológica. Algunas personas se obsesionan con calcular la cantidad de proteína, cuándo comer o usar suplementos, limitando así la participación en comidas con familiares y amigos.
Según la Dra. Sandeep Reddy Koppula, la proteína es un nutriente esencial para mantener la masa muscular, restaurar los tejidos y el metabolismo. Sin embargo, una dieta saludable debe asegurar un equilibrio entre proteínas, fibra, verduras, frutas, agua potable y actividad física.
Los expertos recomiendan que antes de cambiar de dieta o utilizar suplementos ricos en proteínas, las personas deben consultar a un médico o nutricionista. Construir una dieta adecuada a su estado de salud ayudará a aprovechar los beneficios de las proteínas al tiempo que limita los riesgos para el cuerpo.