Se dice que los polifenoles del té negro aportan muchos beneficios para la salud, especialmente apoyan el control del azúcar en sangre. Se dice que la razón es que los polifenoles tienen la capacidad de inhibir las enzimas que descomponen el almidón y el azúcar, ralentizando así la absorción de glucosa en el intestino.
No solo eso, algunos estudios también han registrado que beber más de dos tazas de té negro al día puede estar relacionado con la reducción de la grasa visceral y el mantenimiento de un IMC más saludable. El té negro utilizado durante las comidas o unos 30 minutos después de comer también puede contribuir a limitar la absorción de grasa.
El contenido de polifenoles en 100 ml de té negro oscila entre 40 y 200 mg. Para apoyar la salud, se puede beber una taza de té negro (unos 250 ml) con la comida, un total de 3-4 tazas al día. Este hábito puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con el estilo de vida como la hipertensión, los trastornos lipídicos, los trastornos del azúcar en sangre o los niveles altos de ácido úrico.
Sin embargo, el té negro contiene cafeína, por lo que debe evitarse beber por la noche para no afectar el sueño. Si bebe más de 3 tazas al día, la cantidad total de té (incluido el té negro, el té verde) y café no debe exceder aproximadamente 1,5 litros/día, para limitar los efectos secundarios como inquietud, malestar en el sistema digestivo o dolor de estómago.