Sin embargo, los expertos en nutrición advierten que el uso excesivo de este tipo de especias puede tener un impacto significativo en la salud si no se controla adecuadamente.
Según la Organización Mundial de la Salud, la cantidad de azúcar libre consumida cada día debe ser inferior al 10% de la energía total ingerida por el cuerpo. Ya sea azúcar blanca o azúcar negra, usar más allá del nivel recomendado aumenta el riesgo de obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. Muchas personas piensan erróneamente que el azúcar negro es "mejor" porque es menos refinado, pero en realidad la diferencia nutricional no es demasiado grande.
El Dr. Frank Hu, nutricionista de la Escuela de Salud Pública Harvard T.H. Chan (EE. UU.), dijo: "Lo importante no está en el color del azúcar, sino en la ingesta diaria total de azúcar". Enfatizó que muchos productos procesados hoy en día ya contienen altos niveles de azúcar, por lo que los consumidores deben limitar el azúcar adicional durante la cocina.
Los chefs internacionales también recomiendan usar azúcar moreno a un nivel moderado para mantener el equilibrio del sabor en lugar de abusar de él para crear un color oscuro para el estofado, la salsa o el té con leche. Algunos expertos culinarios japoneses dicen que se puede reemplazar una parte del azúcar con verduras naturales como cebollas, zanahorias o manzanas para crear un sabor dulce ligero y más seguro.
Además, los consumidores deben priorizar una dieta rica en verduras verdes, proteínas y alimentos poco procesados. Leer cuidadosamente los componentes nutricionales en el embalaje también ayuda a controlar la ingesta de azúcar en el cuerpo de manera más efectiva.
En el contexto del aumento de las enfermedades metabólicas, el uso racional de azúcar moreno no solo ayuda a que los platos sean más deliciosos, sino que también contribuye a proteger la salud a largo plazo de toda la familia.