Un estudio a gran escala publicado recientemente en la revista médica The Lancet muestra que la obesidad no solo está relacionada con enfermedades cardiovasculares o diabetes, sino que también aumenta significativamente el riesgo de enfermedades infecciosas graves. Analizando datos de más de 540.000 adultos en Finlandia y el Reino Unido, los científicos registraron que las personas obesas tienen un riesgo de hospitalización o muerte por infección un 70% mayor que las personas con peso saludable.
La obesidad se determina cuando la masa corporal es de 30 kg por metro cuadrado o más. Durante un período de seguimiento promedio de 14 años, el grupo de investigación registró una tasa de hospitalización anual por infección en personas obesas del 1,8%, en comparación con el 1,1% en el grupo de peso normal. El riesgo aumentó significativamente con la gripe, la neumonía, las infecciones gastrointestinales y del tracto urinario, mientras que no se observó una tendencia similar con los virus que causan inmunodeficiencia en humanos o la tuberculosis.
La carga de la muerte global es alarmante
Se estima que en 2023, la obesidad podría estar relacionada con alrededor de 600.000 de los 5,4 millones de muertes por enfermedades infecciosas en todo el mundo, lo que equivale a más del 10%. Esta cifra convierte la obesidad en un factor de riesgo importante pero que no ha recibido la atención adecuada en la prevención de enfermedades.
El profesor Majid Ezzati, experto en salud pública de la Escuela de Salud Pública de la Real Universidad de Londres, Reino Unido, comentó: "La obesidad cambia la respuesta inmunológica del cuerpo. La inflamación crónica causada por el exceso de tejido adiposo debilita el sistema inmunológico, lo que aumenta el riesgo de progresión grave en caso de infección".
¿Por qué la obesidad debilita la inmunidad?
El tejido adiposo no solo es un lugar para almacenar energía, sino que también segrega sustancias inflamatorias. La inflamación prolongada hace que el cuerpo esté siempre en estado de "alERTA", lo que altera la respuesta inmunológica. La obesidad también suele ir acompañada de diabetes tipo 2, presión arterial alta y enfermedades cardiovasculares, factores que siguen aumentando el riesgo de complicaciones cuando se contraen enfermedades infecciosas.
En muchos países en desarrollo, incluida India, la doble carga entre las enfermedades infecciosas y el aumento de la obesidad está planteando un gran desafío. Es preocupante que la situación de "obesidad oculta" con grasa abdominal alta aunque el peso no supere el umbral pueda hacer que el riesgo se subestime.
Los expertos enfatizan que controlar el peso, una nutrición razonable y ejercicio regular no solo previenen enfermedades crónicas, sino que también mejoran la resistencia a las enfermedades infecciosas.