En un ritmo de vida ocupado, muchas personas están dispuestas a reducir el tiempo de sueño para completar el trabajo o cuidar a la familia. Sin embargo, datos de investigación recientes muestran que la falta de sueño crónico puede estar estrechamente relacionada con una esperanza de vida más corta, incluso afectando más fuertemente la dieta o el nivel de ejercicio.
Según Brunda MS, médico internista del Hospital Aster CMI (India), dormir menos de 7 horas cada noche durante un período prolongado puede reducir la capacidad de autocuración del cuerpo. La falta de sueño altera el sistema inmunológico, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes y obesidad. El cerebro también se ve afectado cuando la memoria se deteriora y la velocidad de procesamiento de la información es más lenta.
Los expertos añaden que la falta de sueño prolongada también provoca desequilibrios hormonales, aumento del estrés y riesgo de depresión. Mantener el hábito de dormir poco durante mucho tiempo puede afectar negativamente la salud general y la esperanza de vida.
Signos de que el cuerpo tiene falta de sueño
El cuerpo a menudo emite muchas señales cuando no se descansa lo suficiente. Las personas con falta de sueño pueden sentirse constantemente cansadas, somnolentes durante el día y con dificultad para concentrarse. Cambios de humor como irritabilidad, ansiedad o tristeza también son comunes. Algunas personas experimentan dolores de cabeza, dolores corporales o antojo de alimentos ricos en azúcar y grasa.
Un sistema inmunológico débil hace que el cuerpo sea propenso a las infecciones. La piel puede volverse opaca, aparecer ojeras y signos de envejecimiento prematuro. Estas manifestaciones indican que el cuerpo necesita descansar y recuperarse.
Impacto a largo plazo del poco sueño
Dormir menos de 7 horas cada noche puede reducir la capacidad de tomar decisiones y aumentar el riesgo de errores en el trabajo. El metabolismo se ralentiza, lo que lleva al aumento de peso y a trastornos hormonales que controlan el hambre. La presión arterial aumenta y el corazón tiene que estar más activo, lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Estos efectos se acumulan con el tiempo, lo que aumenta el riesgo de enfermedades crónicas y afecta la esperanza de vida.
Duración ideal para dormir
Según los expertos, la mayoría de los adultos necesitan dormir de 7 a 9 horas cada noche para que el cuerpo y el cerebro se recuperen por completo. Los niños y los adolescentes necesitan más tiempo para dormir para apoyar el desarrollo físico y mental. Los ancianos pueden dormir menos, pero aún necesitan asegurar la calidad del sueño.
Mantener las horas de acostarse y despertarse fijas, limitar la cafeína por la noche, evitar usar dispositivos electrónicos antes de acostarse y crear un ambiente de dormitorio tranquilo son medidas para ayudar a mejorar la calidad del sueño.
El sueño no es solo un período de descanso, sino también un factor importante que determina la salud a largo plazo. Dormir lo suficiente y regularmente cada noche contribuye a proteger el sistema cardiovascular, fortalecer la inmunidad y apoyar el mantenimiento de la longevidad.