Según GoodRx, las personas con enfermedad renal crónica a menudo corren el riesgo de carecer de algunas vitaminas y minerales debido a que el cuerpo las absorbe y metaboliza menos. Sin embargo, ningún suplemento dietético puede revertir el daño causado por la enfermedad renal.
Dependiendo de su estado de salud, el médico puede recomendar complementar algunos nutrientes esenciales para ayudar a fortalecer los riñones.
Grupo de vitaminas B: Las vitaminas del grupo B, especialmente B6, B12 y ácido fólico, juegan un papel importante en la producción de glóbulos rojos. Los pacientes renales son propensos a la anemia debido a la disminución de la producción de la hormona eritropóyetina. La suplementación con vitamina B puede ayudar a limitar esta afección.
El hierro es necesario para la formación de glóbulos rojos. Las personas con enfermedad renal pueden sufrir deficiencia de hierro debido a una dieta deficiente o a un proceso de tratamiento como la diálisis. La deficiencia prolongada de hierro puede causar anemia.
Vitamina C: La vitamina C apoya la inmunidad y ayuda al cuerpo a absorber mejor el hierro. Sin embargo, usar demasiado puede aumentar el riesgo de formación de cálculos renales, por lo que es necesario usar la dosis correcta.
El calcio ayuda a mantener los huesos fuertes. En las personas con enfermedad renal, el desequilibrio mineral puede debilitar los huesos.
Vitamina D: La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio. Las personas con enfermedad renal a menudo carecen de vitamina D porque los riñones no pueden metabolizar la forma activa de esta vitamina.
Omega-3: Los ácidos grasos omega-3 pueden apoyar el sistema cardiovascular y reducir la inflamación. Algunos estudios demuestran que los omega-3 pueden ser beneficiosos para las personas con enfermedad renal.
Además de complementar, la dieta también juega un papel importante. Las personas con enfermedad renal deben priorizar alimentos como fresas, uvas, repollo, coliflor, pescado y carne magra. Al mismo tiempo, deben limitar la sal, el potasio y el fósforo.
En cuanto a las bebidas, el agua filtrada sigue siendo la opción más importante. Además, también se pueden considerar algunos tipos como el jugo de arándano rojo y el té verde.
Los expertos señalan que las personas con enfermedad renal no deben usar suplementos dietéticos o hierbas por su cuenta. Algunos productos pueden ser dañinos o empeorar la enfermedad.
Además, mantener un estilo de vida saludable como beber suficiente agua, hacer ejercicio, controlar la presión arterial y el azúcar en sangre también contribuye a proteger la función renal.