Hoy en día, muchas personas usan bebidas energéticas para mantenerse despiertas y concentradas cuando estudian o trabajan. Los estudiantes que se preparan para los exámenes, los oficinistas que trabajan a alta intensidad y los conductores de larga distancia son grupos que suelen elegir este tipo de bebida para reducir la sensación de fatiga. Sin embargo, el consumo regular de bebidas energéticas puede causar efectos negativos en la salud de los ojos que no todos reconocen a tiempo.
Según la Dra. Prarthna Anand, consultora sénior de oftalmología en el Hospital Superior Yatharth (Noida, India), los ojos son órganos sensibles y se ven directamente afectados por la dieta y el estilo de vida. La mayoría de las bebidas energéticas contienen altos niveles de cafeína, azúcar y estimulantes. El uso prolongado de estos ingredientes puede aumentar el riesgo de problemas oculares, incluso si el usuario no ha visto síntomas claros en las primeras etapas.
Los efectos del agua energética en los ojos
Un problema común al beber bebidas energéticas es la sequedad ocular. La cafeína puede deshidratar el cuerpo, lo que lleva a una reducción de la secreción de lágrimas. Cuando los ojos no están completamente lubricados, los usuarios se sienten fácilmente secos, con picazón, ásperos o incómodos, especialmente cuando usan computadoras y teléfonos durante largos períodos de tiempo.
Además, la fatiga visual y la visión borrosa también son bastante comunes. El agua energética puede hacer que el corazón lata rápido y estimular el sistema nervioso, lo que dificulta que los ojos se relajen. Después de beberla, muchas personas sienten tensión alrededor de los ojos, dolor de cabeza o disminución de la capacidad de concentración al leer libros o trabajar.
La cafeína también afecta al sueño, mientras que este es un momento importante para que los ojos se recuperen. La falta de sueño prolongada puede causar ojeras, sequedad ocular, calambres en los párpados y empeorar las enfermedades oculares existentes. El fenómeno de los calambres en los párpados, aunque no es peligroso, causa molestias y afecta la vida diaria.
Riesgos a largo plazo y cómo proteger la vista
Según los expertos, otro riesgo preocupante proviene del alto contenido de azúcar en los bebidas energéticas. Consumir mucho azúcar puede afectar el flujo sanguíneo y dañar los pequeños vasos sanguíneos en los ojos. Las personas con diabetes o con riesgo de diabetes son particularmente propensas a complicaciones oculares si usan bebidas energéticas con regularidad sin controlar el azúcar en sangre.
Los niños y adolescentes son el grupo que más se debe tener en cuenta, ya que el hábito de beber bebidas energéticas desde una edad temprana puede provocar insomnio, fatiga visual y efectos a largo plazo en la visión.
Para proteger los ojos, los expertos recomiendan limitar las bebidas energéticas, beber suficiente agua filtrada, comer muchas frutas frescas y mantener un estilo de vida saludable. Descansar los ojos razonablemente al usar dispositivos electrónicos, dormir de 7 a 8 horas cada noche y hacerse exámenes oculares periódicos son cosas necesarias para mantener una vista sana.