Sin embargo, muchas mujeres dudan entre comer pescado o usar pastillas de aceite de pescado para complementar este nutriente.
Los expertos en nutrición dicen que muchos tipos de pescado de mar como el salmón, las sardinas o el caballa son fuentes naturales de omega-3, especialmente DHA y EPA. Además, el pescado también contiene proteínas de alta calidad, vitamina D, yodo y muchos minerales esenciales para la salud de la madre y el feto.
Según el American College of Obstetricians and Gynecologists, las mujeres embarazadas deben comer entre 2 y 3 porciones de pescado a la semana para complementar el omega-3 y los nutrientes esenciales. Sin embargo, es necesario priorizar los tipos de pescado con bajo contenido de mercurio para garantizar la seguridad del feto.
En caso de que las mujeres embarazadas no puedan comer pescado o la dieta sea insuficiente, se puede considerar la suplementación con cápsulas de aceite de pescado. Según Elizabeth Ward, nutricionista en Estados Unidos, el aceite de pescado puede ayudar a proporcionar el DHA necesario para el desarrollo cerebral del feto. Algunos estudios demuestran que la suplementación con DHA durante el embarazo puede apoyar el desarrollo neurológico y visual del bebé.
Sin embargo, los expertos enfatizan que los alimentos naturales siguen siendo la opción preferida porque proporcionan muchos otros nutrientes además de los omega-3. Las cápsulas de aceite de pescado solo deben usarse cuando sea necesario y se debe consultar a un médico para elegir la dosis adecuada.