Diferenciar claramente para evitar complicaciones peligrosas
Según la Dra. Manisha Ranjan, obstetra y ginecología del Hospital Motherhood, Noida, la hipertensión gestacional difiere de la hipertensión crónica en que la enfermedad comienza en la segunda mitad del embarazo y generalmente desaparece por sí sola después del parto. Mientras tanto, la hipertensión crónica existía antes del embarazo o aparecía antes de la semana 20.
Los factores de riesgo incluyen antecedentes de hipertensión en embarazos anteriores, enfermedad renal, diabetes, embarazos múltiples, mujeres menores de 20 años o mayores de 40 años. Los síntomas pueden incluir hipertensión progresiva, edema en brazos y piernas, aumento de peso rápido, dolor de cabeza prolongado, dolor epigástrico, visión borrosa, náuseas o poca orina.
La Dra. Laura Magee, experta en obstetricia del Centro de Investigación de Salud Femenina de la Universidad de Columbia Británica, Canadá, dijo que distinguir la hipertensión gestational de la preeclampsia y la eclampsia es muy importante porque cada condición tiene diferentes riesgos y direcciones de manejo.
Ella enfatizó que el monitoreo periódico de la presión arterial es una medida sencilla pero eficaz para detectar las complicaciones a tiempo.
Cuatro formas de controlar la presión arterial durante el embarazo
Para controlar la enfermedad, los expertos recomiendan cuatro soluciones principales.
Primero, hacerse chequeos prenatales periódicos para medir la presión arterial y realizar las pruebas necesarias, ayudando a detectar anomalías a tiempo.
Segundo, mantenga un estilo de vida saludable: coma muchas verduras, frutas, cereales integrales, limite la sal, beba suficiente agua y haga ejercicio adecuado según el consejo de su médico.
Tercero, usar medicamentos para bajar la presión arterial cuando se indique para mantener los índices estables, reduciendo el riesgo para la madre y el bebé.
Cuarto, monitorear de cerca el desarrollo del feto mediante ecografía y monitorear el ritmo cardíaco fetal. En casos de alto riesgo, el médico puede considerar dar a luz anticipadamente antes de la semana 37 para prevenir complicaciones.
Después del parto, la presión arterial suele ser estable durante seis semanas, pero las mujeres que han tenido hipertensión gestacional tienen un alto riesgo de hipertensión en el futuro. Por lo tanto, continuar monitoreando la salud y mantener un estilo de vida saludable es necesario a largo plazo.