El antojo durante el embarazo es un fenómeno común, derivado de los cambios hormonales y las necesidades energéticas del cuerpo. Muchas mujeres tienden a antojo de platos ricos, fáciles de comer y rápidos. Entre ellos, los fideos instantáneos son una opción popular porque son convenientes y fáciles de preparar. Sin embargo, la pregunta que se plantea es si los fideos instantáneos son adecuados para la dieta de las mujeres embarazadas.
Según la Sra. Veena, Jefa del Departamento de Nutrición Clínica del Hospital Aster Whitefield (India), los fideos instantáneos no son alimentos prohibidos durante el embarazo, pero no deben usarse con frecuencia. Los fideos instantáneos proporcionan principalmente carbohidratos refinados y grasas, mientras que carecen de muchos micronutrientes necesarios para las mujeres embarazadas.
Durante el embarazo, la necesidad de hierro, calcio, proteínas y ácido fólico aumenta significativamente para apoyar el desarrollo del feto. Si las comidas se sustituyen con frecuencia por fideos instantáneos, la madre corre el riesgo de no satisfacer suficientemente esta necesidad nutricional. A largo plazo, la deficiencia puede afectar la salud de la madre y el desarrollo del feto.
Otro problema notable es el alto contenido de sodio en los paquetes de condimentos de los fideos instantáneos. El consumo excesivo de sodio puede causar retención de líquidos y aumentar la presión arterial, que es un factor que debe controlarse estrictamente durante el embarazo. Además, los fideos instantáneos suelen contener glutamato monosódico (GMS), saborizantes y conservantes. Estos ingredientes no son perjudiciales de inmediato, pero pueden empeorar los síntomas comunes durante el embarazo, como acidez estomacal, hinchazón e indigestión.
Si no puede controlar los antojos, los expertos recomiendan comer fideos instantáneos con baja frecuencia, por ejemplo, una vez cada pocas semanas. Al usarlos, debe reducir la cantidad de paquetes de condimentos y complementar con verduras verdes, huevos, tofu o carne magra para mejorar el valor nutricional de la comida. Este método ayuda a limitar la cantidad de sal y aumentar la cantidad de proteínas y vitaminas necesarias.
Además, las mujeres embarazadas pueden considerar alternativas más saludables como fideos de trigo integral, fideos de mijo o platos de fideos caseros. Estos alimentos contienen más fibra, favorecen la digestión y ayudan a controlar mejor el azúcar en sangre. Platos como sopa de verduras, gachas de lentejas, arroz integral servidos con verduras salteadas o avena salada también son adecuados para cambiar el gusto y aún así asegurar la nutrición.
A largo plazo, una dieta basada en alimentos procesados puede provocar deficiencias de proteínas, hierro y vitaminas importantes. Esta condición aumenta el riesgo de que el feto tenga bajo peso o deficiencia de micronutrientes necesarios para el desarrollo físico y mental.
Según los expertos, se pueden usar fideos instantáneos ocasionalmente durante el embarazo, pero no se deben comer con frecuencia. Las mujeres embarazadas deben priorizar los alimentos frescos, diversos y ricos en nutrientes para proteger su salud y apoyar el desarrollo integral del feto.