Cuando se mencionan los electrolitos, muchas personas suelen pensar inmediatamente en bebidas deportivas o suplementos en botellas. Sin embargo, según los expertos médicos, la mayor parte de la demanda diaria de electrolitos se puede satisfacer a través de alimentos naturales, sin depender de productos procesados.
Según el Dr. Pooja Pillai, médico consultor de medicina interna en el Hospital Aster CMI (India), el cuerpo necesita cinco electrolitos principales al día, incluidos sodio, potasio, calcio, magnesio y cloruro. Estos minerales juegan un papel importante en el mantenimiento del equilibrio de líquidos, apoyando la función nerviosa, muscular y la actividad cardiovascular.
Ella dijo: "No siempre necesitas bebidas deportivas para mantener el equilibrio electrolítico. Una dieta variada que incluya frutas, verduras, productos lácteos, nueces, cereales integrales y beber suficiente agua puede satisfacer la mayoría de tus necesidades diarias".
El sodio ayuda a regular la cantidad de líquidos en el cuerpo, apoya la conducción nerviosa y la contracción muscular. La fuente de sodio más común es la sal de mesa (cloruro de sodio). Además, el sodio también se encuentra en los encurtidos, las sopas, la leche de mantequilla con sal, el agua de coco y algunas verduras como la remolacha, el apio. Sin embargo, es necesario usar la sal a un nivel razonable para evitar el riesgo de hipertensión.
Potasio: El potasio juega un papel importante en la función cardíaca y muscular, y también ayuda a prevenir los calambres. Los alimentos ricos en potasio incluyen plátanos, naranjas, agua de coco joven, batatas, espinacas, tomates, aguacates, yogur y lentejas. La suplementación de potasio de los alimentos ayuda a mantener la presión arterial y el equilibrio electrolítico de manera efectiva.
El calcio es esencial para los huesos, los dientes y la actividad muscular y nerviosa. Las fuentes naturales de calcio incluyen leche, yogur, queso, mijo, semillas de sésamo, almendras, verduras de hoja verde como la amaranto y pequeños pescados que se comen con huesos.
El magnesio participa en la producción de energía, apoya la función muscular y contribuye a mejorar la calidad del sueño. Puede complementar el magnesio con almendras, anacardos, semillas de calabaza, semillas de girasol, cereales integrales, espinacas y legumbres.
El cloruro actúa junto con el sodio para mantener el equilibrio líquido y participar en la producción de ácido estomacal, apoyando la digestión. Las principales fuentes de cloruro provienen de sal de mesa, sal marina, tomates, olivas, lechuga y apio.
Según Pooja Pillai, si no haces ejercicio de alta intensidad durante mucho tiempo o no tienes deshidratación grave, la mayoría de las personas pueden mantener el equilibrio electrolítico simplemente comiendo lo suficiente y bebiendo suficiente agua todos los días.
El abuso de agua electrolítica embotellada puede hacer que el cuerpo absorba demasiada azúcar y sodio. Por lo tanto, una dieta variada y rica en alimentos naturales sigue siendo la forma más sencilla y sostenible de mantener el equilibrio electrolítico.