La combinación de La Niña y el cambio climático ha creado una "tormenta perfecta", causando inundaciones catastróficas en toda la región del sur de África el mes pasado, matando a 200 personas e afectando a cientos de miles más.
Según un estudio publicado el 29 de enero por World Weather Attribution (WWA), la intensidad de tales fenómenos de lluvia extrema ha aumentado aproximadamente un 40% en comparación con el período preindustrial.
Esta es una clara señal de que el aumento de la temperatura del océano, relacionado con las emisiones de gases de efecto invernadero, está contribuyendo a empeorar la situación. Además, el actual ciclo meteorológico de La Niña hace que el impacto sea aún más grave.
Las terribles inundaciones que se prolongan desde diciembre de 2025 han causado grandes daños en Mozambique, Sudáfrica, Zimbabue y Eswatini.
La investigación muestra que algunas áreas han registrado precipitaciones equivalentes a todo el año en solo unos días. Muchos ríos se rompieron, lo que obligó al Parque Nacional Kruger de Sudáfrica a cerrar, con costos de reparación estimados en millones de dólares.
Los datos muestran una clara tendencia a que las lluvias sean cada vez más intensas. Este impacto también se ve amplificado por La Niña, un fenómeno que originalmente traía condiciones más húmedas a la región, pero ahora ocurre en una atmósfera más húmeda debido al calentamiento global", señaló la WWA.
La Niña es un fenómeno en el que la temperatura del mar disminuye en la región central y oriental del Pacífico. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) pronostica que este ciclo es una La Niña débil, pero señala que la temperatura del océano es más alta de lo normal debido al cambio climático que está aumentando el riesgo de inundaciones y sequías.
El cambio climático causado por el hombre está dando energía a eventos de lluvia como este, creando impactos devastadores en las comunidades afectadas. Nuestro análisis muestra claramente que la continua quema de combustibles fósiles está aumentando la intensidad de las lluvias extremas, convirtiéndolas en desastres mucho más graves", comentó Izidine Pinto, coautora de investigación y estudio climático senior en el Instituto Meteorológico Real de los Países Bajos.