El Director General del Grupo Nacional de Energía Nuclear de Rusia, Rosatom, Alexey Likhachev, cree que la salida a la crisis energética europea radica en reconsiderar el papel de la energía nuclear.
El Sr. Likhachev acaba de hacer una observación notable al afirmar que la actual crisis energética de la Unión Europea (UE) no es una consecuencia a corto plazo, sino que se origina en "décadas de decisiones equivocadas".
En una entrevista con RT, Likhachev enfatizó que el conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán es solo un "catalizador" que revela las debilidades que han existido durante mucho tiempo en la política energética de Europa.
La interrupción del transporte a través del Estrecho de Ormuz, junto con los golpes a la infraestructura de petróleo y gas de la región, ha provocado un fuerte aumento de los precios de la energía, lo que ha elevado los costes de vida de los ciudadanos de la UE.
Según el jefe de Rosatom, el mayor error de la UE radica en el enfoque de "simplicización" excesiva del proceso de transición energética. Dijo que promover la energía verde sin considerar plenamente la estabilidad del sistema ha puesto a Europa en una posición vulnerable.
En particular, criticó la renuncia de la UE al gas tradicional y la restricción de la energía nuclear. "El rechazo infundado al gas, junto con las barreras a la energía nuclear, ha llevado a la situación actual", dijo.
Desde 2022, la UE ha impulsado la reducción de la dependencia del gas ruso, fijándose el objetivo de detener por completo las importaciones para 2027. En cambio, el bloque está acelerando las importaciones de gas natural licuado (GNL) del mercado mundial y ampliando la inversión en energías renovables.

Sin embargo, la política nuclear de la UE no es coherente. Algunos países como Austria y Dinamarca han prohibido la energía nuclear durante mucho tiempo, mientras que Alemania, la economía más grande del bloque, cerró oficialmente todas las centrales nucleares en 2023.
Por el contrario, muchos otros países como Francia, Hungría o Finlandia todavía dependen en gran medida de esta fuente de energía. Rosatom también está cooperando actualmente con Hungría en proyectos nucleares.
En este contexto, Likhachev cree que la salida a la crisis energética europea radica en "reexaminar el papel de la energía nuclear", una fuente de energía que evalúa como estable, a gran escala y de bajas emisiones.
La evaluación de Rusia se produce cuando Europa se enfrenta a una doble presión: tener que garantizar la seguridad energética en un contexto geopolítico inestable y perseguir el objetivo de la transición verde.