Una crisis energética a gran escala podría obligar a los países europeos a volver a buscar suministros de Rusia, dijo Kirill Dmitriev, enviado especial del presidente ruso para la cooperación económica y la inversión internacional, director general del Fondo de Inversión Directa de Rusia (RDIF), citado por TASS.
Esta declaración fue hecha por él al comentar sobre las medidas que la Unión Europea (UE) está implementando para hacer frente al aumento de los precios de la energía, incluidos los recortes de impuestos, las subvenciones para la gente, los precios máximos y la reforma del mercado energético.
Según Kirill Dmitriev, estos movimientos "no podrán aliviar la mayor crisis energética de la historia". Dijo que los países de la UE eventualmente tendrán que encontrar formas de recuperar el acceso a la energía de Rusia, algo que el bloque ha intentado reducir en los últimos tiempos.
Los países de la UE pronto buscarán unirse a la fila de espera para comprar energía rusa. Esta fila es muy larga y tendrán que estar al final", dijo Dmitriev.

Esta evaluación se hace en un contexto en el que Europa todavía está luchando con el problema de la energía, cuando el suministro de Rusia es limitado y el mercado global es volátil. El cambio a fuentes alternativas como el GNL o la energía renovable ayuda a reducir la dependencia, pero va acompañado de altos costos e infraestructura incompleta.
Anteriormente, el economista jefe Christophe Barraud de la empresa de investigación y consultoría de mercado Market Securities había enumerado una serie de medidas que los países de la UE están tomando para reducir los precios de la energía. Sin embargo, este proceso de transición se enfrenta a muchos desafíos, especialmente cuando la demanda de energía sigue siendo alta y los precios fluctúan de manera impredecible. Según Rusia, estas soluciones son solo a corto plazo y no resuelven la raíz del problema: la escasez de suministro estable a un costo razonable.
Los observadores creen que las declaraciones de Moscú son tanto de advertencia como de presión política, en un contexto en el que Rusia sigue siendo uno de los principales proveedores de petróleo y gas del mundo.
Si el escenario propuesto por Kirill Dmitriev se hace realidad, este será un punto de inflexión notable en la política energética europea, de reducir la dependencia a verse obligado a "dar la vuelta" debido a la presión económica.