El 8 de julio (hora local), según Xinhua, Serbia afirmó que no impondrá sanciones contra Rusia, a pesar de la presión y las amenazas que enfrenta el país debido a su posición.
Hablando con la prensa al margen de la 16a Exposición Industrial Internacional Innoprom en la ciudad de Ekaterimburgo (Rusia), el Ministro de Cooperación Económica Internacional de Serbia, Nenad Popovic, enfatizó que la posición del país no cambiará.
Serbia no impuso sanciones a Rusia y nunca lo hará", afirmó Popovic.
Según el ministro, esta decisión se mantiene a pesar de que Serbia está bajo una "gran presión" del exterior.
Dijo que estas presiones, junto con las amenazas, a veces incluso tienen un impacto negativo en la economía serbia.
A pesar de enfrentar una gran presión y amenazas, Serbia no cambiará su postura", dijo.
Popovic cree que hay fuerzas que están tratando de romper la relación tradicional entre Serbia y Rusia.
Sin embargo, según él, el pueblo serbio siempre considera a Rusia como "hermano y amigo".
El Ministro de Serbia enfatizó que la relación entre los dos países no es algo recién formado, sino que se ha construido y mantenido durante muchos siglos.
Esta no es la historia de hoy. Esa relación ha durado siglos", dijo.
Según Popovic, los serbios y los rusos son las dos naciones más cercanas del mundo, por lo que la mayoría de los serbios creen que las sanciones contra Rusia son injustas.
También criticó el uso de las sanciones como herramienta en las relaciones internacionales.
El ministro reiteró que Serbia fue un país que sufrió sanciones en el pasado, por lo que debe comprender claramente las consecuencias que causan.
Hemos sido víctimas de sanciones y entendemos que no traen nada bueno a nadie", dijo.
Según Popovic, debido a esa experiencia, Serbia decidió no participar en las medidas punitivas contra Rusia.
Afirmó que esta no es solo una opinión personal, sino también una decisión unificada de los líderes serbios.
Esa es la decisión del Presidente, del Gobierno y también la posición de Serbia", dijo.
Esta postura muestra una vez más que Belgrado continúa manteniendo estrechas relaciones con Moscú, a pesar de la creciente presión de Occidente en relación con la política hacia Rusia.