La medida ha provocado nuevas tensiones entre Kiev y algunos miembros de la Unión Europea (UE), en un contexto en el que el bloque está presionando para restablecer el flujo de energía.
Según el Financial Times (FT) del 3 de marzo, Ucrania ha rechazado la propuesta de la UE de enviar un equipo de inspección al gasoducto Druzhba, un sistema de transporte de petróleo ruso a través de Ucrania a Europa Central desde la era soviética.
El oleoducto Druzhba ha sido durante mucho tiempo la arteria principal del suministro de petróleo a Hungría y Eslovaquia. Ambos países acusan a Ucrania de impedir deliberadamente el flujo a través del oleoducto, mientras que Kiev afirma que la infraestructura ha sido dañada por los ataques aéreos rusos en enero.
Algunos estados miembros de la UE que apoyan a Ucrania junto con la Comisión Europea han pedido a Kiev que permita que el equipo de inspección visite el terreno, para demostrar que este país está haciendo esfuerzos para restablecer las operaciones de transporte de petróleo.
La semana pasada, se informó que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, habían solicitado directamente el acceso al gasoducto para la inspección, pero la parte ucraniana se negó.
Una fuente de FT dijo que impedir la inspección es como "dispararse", porque crea una excusa para que Hungría vetara las importantes iniciativas de la UE relacionadas con Ucrania.
El primer ministro húngaro, Viktor Orban, declaró el 3 de marzo en la red social X que había enviado una carta a la Sra. von der Leyen, solicitando la implementación del Acuerdo de Asociación UE-Ucrania, que "obliga a Ucrania a permitir el transporte de petróleo a Hungría".
Orban afirmó: "Según la evidencia satelital recién publicada, no hay razón técnica o operativa para impedir la restauración inmediata del funcionamiento normal del gasoducto".
Hungría y Eslovaquia habían propuesto previamente enviar una misión de verificación de hechos para verificar el estado del gasoducto, pero todos los intentos fueron rechazados.
Fuentes de FT dicen que la negativa de Ucrania a aceptar la inspección podría obligar a Hungría a utilizar su poder de veto sobre el paquete de préstamos de emergencia de 106 mil millones de dólares para Ucrania, así como la vigésima ronda de sanciones de la UE contra Rusia.
Las relaciones entre Kiev y Budapest ya son tensas. En agosto del año pasado, Hungría impuso sanciones al comandante de los principales drones de Ucrania, Robert Brovdi, tras los ataques contra tramos del gasoducto Druzhba en territorio ruso.
Mientras tanto, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky ha pedido repetidamente a Hungría que deje de comprar petróleo ruso, considerándolo una fuente de financiación para ayudar a Moscú a mantener las hostilidades.
En este contexto, algunos miembros de la UE, entre ellos Francia y Alemania, se oponen a la idea de acelerar el proceso de adhesión de Ucrania, alegando preocupaciones sobre la corrupción desenfrenada.