En el mismo viaje también había cientos de pasajeros. Durante el tiempo de espera, no se les explicó el motivo, e incluso no recibieron una disculpa.
Los retrasos en los vuelos, incluso las cancelaciones de vuelos, alguna vez fueron una pesadilla para muchos pasajeros de avión. De hecho, las aerolíneas también se esfuerzan mucho por limitar esto. Según la Administración de Aviación Civil de Vietnam, en mayo de 2026, las aerolíneas operaron un total de 20,280 vuelos, con una tasa promedio de puntualidad (OTP) en toda la industria manteniéndose en el 87,1%. Este es un nivel bastante alto, pero aún necesita mejorar.
Los retrasos en los vuelos son algo que ninguna aerolínea desea, porque las operaciones de aviación se ven afectadas por muchos factores como el clima, la técnica, la gestión del vuelo, la seguridad, la operación del aeropuerto. Sin embargo, sea cual sea la causa, cuando los pasajeros han comprado billetes, han ido al aeropuerto, han subido al avión o tienen que esperar durante muchas horas, la responsabilidad de la aerolínea es muy grande.
El Decreto No. 208/2026/ND-CP sobre transporte aéreo, vigente a partir del 1 de julio de 2026, estipula más claramente las obligaciones de las aerolíneas en caso de retraso de vuelo. Este es un paso necesario para proteger los derechos de los pasajeros, al tiempo que obliga a las aerolíneas a ser más profesionales, transparentes y responsables en el proceso de servicio.
Según las regulaciones, un vuelo se determina como retrasado cuando el tiempo de despegue real es 15 minutos más tarde que el horario de vuelo base. Cuando se espera que el vuelo se retrase, la aerolínea debe notificar a tiempo, disculparse con los pasajeros, indicar claramente el motivo y actualizar el nuevo tiempo de despegue en el aeropuerto con una frecuencia de al menos 30 minutos cada vez.
Esta regulación es muy importante. Porque en muchos casos, lo que indigna a los pasajeros no es solo el retraso del vuelo, sino la sensación de ser abandonados en la ambigüedad. No saben cuánto tiempo esperar, por qué retrasarse, si pueden cambiar de vuelo o no, si pueden comer, descansar o reembolsar el billete. La falta de información aumenta el estrés, afectando los planes de trabajo, estudios, exámenes médicos, viajes y muchos otros compromisos personales.
En particular, el Decreto 208 también estipula los casos en que los pasajeros han subido al avión pero aún no han despegado. Si el avión ha cerrado, los pasajeros han subido a la cabina y el tiempo de espera desde el cierre hasta el despegue dura 30 minutos o más, la aerolínea debe proporcionar agua potable, garantizar el sistema de ventilación, la temperatura en la cabina y satisfacer las necesidades de higiene de los pasajeros.
En particular, si el vuelo se retrasa más de 3 horas y aún no se ha determinado el tiempo de despegue, la aerolínea debe dejar que los pasajeros bajen del avión, a menos que esto afecte la seguridad o la protección de la aviación.
El nuevo Decreto ha establecido un marco de responsabilidad más claro. El problema restante es la implementación. Las agencias de gestión deben supervisar estrictamente y manejar oportunamente los casos en que las aerolíneas no cumplen con sus obligaciones. Las aerolíneas deben considerar el cuidado de los pasajeros cuando los vuelos se retrasan como parte de la calidad del servicio, no como costos adicionales forzados.