La propuesta de una serie de políticas de trato preferencial y desarrollo de talentos culturales y deportivos en el proyecto de Resolución de la Asamblea Nacional es una señal positiva, que muestra que la visión sobre este campo está cambiando gradualmente hacia una dirección más sustantiva.
Decir positivo y sustancial es porque durante mucho tiempo, muchos artistas y atletas han tenido que luchar por sí mismos para perseguir su pasión, mientras que el régimen de remuneración no es proporcional al esfuerzo y los valores que crean. No pocas personas talentosas abandonan el entorno nacional o cambian de carrera cuando no ven un futuro estable.
Ahora, el proyecto de Resolución de la Asamblea Nacional propone aumentar las asignaciones, permitir acuerdos de ingresos flexibles, atraer expertos, contratación especial de atletas, artistas talentosos... es un paso de ajuste muy necesario.
Los niveles de subsidios preferenciales profesionales de hasta el 70% para algunos tipos de arte específicos, o mecanismos flexibles sobre salarios e ingresos muestran que el pensamiento de gestión se está acercando gradualmente a la realidad.
Sin embargo, si la promoción del desarrollo de talentos culturales y deportivos solo se detiene en el trato preferencial, entonces eso solo está impulsando la parte superior del problema.
La cultura y el deporte son campos específicos. Los talentos en este campo no solo necesitan salarios y subsidios, sino que necesitan un entorno para desarrollarse. Estos talentos necesitan oportunidades para ser creativos, para frotarse, para ser reconocidos y para poder vivir de sus propios valores profesionales.
Si faltan estas cosas, las políticas de incentivos, por buenas que sean, difícilmente retendrán a las personas talentosas. En un entorno así, no importa cuán talentoso sea, es fácil estancarse o no tener oportunidades de avance.
Otro punto a tener en cuenta es el mecanismo de contratación especial. Esta es una política razonable para los casos sobresalientes, pero debe ir acompañada de criterios transparentes para evitar el abuso. De lo contrario, la política para los talentos puede convertirse en una fuente de pérdida de confianza.
Otro problema es el equilibrio entre la conservación y la innovación. Es necesario que el proyecto de Resolución priorice el arte tradicional. Pero no se debe crear una brecha demasiado grande con otros campos. De lo contrario, mantendremos la identidad cultural, pero no fomentaremos nuevas creaciones.
El proyecto de Resolución de la Asamblea Nacional que propone muchas políticas de trato preferencial y desarrollo de talentos culturales y deportivos esta vez es un paso adelante. Pero para crear un avance, las políticas de trato preferencial deben ir de la mano con la creación de un entorno favorable para que los talentos "luchen", se desarrollen de manera sostenible y vean su futuro.
La formación y el fomento para que brillen los talentos en el campo de la cultura y el deporte no pueden resolverse solo con dinero, sino con un entorno lo suficientemente amplio, lo suficientemente abierto y lo suficientemente justo.