El pescado huevo es un pez marino pequeño, con huesos blandos y que a menudo se procesa entero asado, frito sin aceite o a la parrilla.
Gracias a que se pueden comer huesos enteros, los usuarios pueden absorber una cantidad significativa de calcio en comparación con los pescados que solo comen carne.
Un estudio publicado en el British Journal of Nutrition muestra que el calcio de los peces pequeños comidos enteros tiene una buena capacidad de absorción.
Esto sugiere que los peces pequeños pueden ser una fuente útil de suplementos de calcio para las personas intolerantes a la leche o que utilizan menos productos lácteos.
No solo es rico en calcio, el pescado huevo también proporciona una cantidad completa de proteínas con suficientes aminoácidos esenciales que ayudan a mantener la masa muscular y apoyan la regeneración de tejidos. Además, el pescado de mar pequeño también contiene vitamina D natural, un nutriente que juega un papel importante en el aumento de la absorción de calcio en el intestino. Sin vitamina D, incluso si se complementa con mucho calcio, el cuerpo todavía tiene dificultades para absorberla y usarla eficazmente.
Para aprovechar al máximo el valor nutricional del pescado huevo, los expertos recomiendan prepararlo utilizando métodos que limiten la grasa, como asar, cocinar al vapor o freír.
Si se fríe, se debe usar una cantidad moderada de aceite y evitar freír a temperaturas demasiado altas durante mucho tiempo porque puede reducir la calidad de las grasas beneficiosas en el pescado.
Una porción de aproximadamente 100-150 g de pescado huevo, comer 2-3 veces por semana, puede contribuir a aumentar la cantidad de calcio y proteínas en la dieta.
Cuando se combina con verduras de hoja verde oscura como espinacas, col china, brócoli o alimentos ricos en vitamina C, la capacidad del cuerpo para metabolizar y utilizar minerales también se apoya mejor.
Sin embargo, el pescado huevo se suele vender en forma congelada o marinada. Los consumidores deben priorizar los productos puros, limitar los tipos con mucha sal o salsas preprocesadas porque los altos niveles de sodio pueden aumentar la excreción de calcio a través de la orina si se usan con regularidad.
Es necesario mantener una dieta diversa con leche y productos lácteos (si se pueden tolerar), tofu, sésamo, verduras y mariscos que se pueden comer hasta los huesos. Al mismo tiempo, el ejercicio al aire libre y la exposición adecuada al sol ayudan al cuerpo a sintetizar la vitamina D, aumentando así la eficiencia de la absorción de calcio.