En los últimos años, el magnesio ha recibido atención como un nutriente que puede ayudar a la relajación y el sueño.
Sin embargo, las personas con insomnio no deben asumir por sentado que la suplementación con magnesio ayudará a dormir bien, porque la eficacia también depende de la causa del insomnio y del estado nutricional de cada persona.
El magnesio participa en muchos procesos biológicos, incluida la actividad del sistema nervioso y muscular. Algunos estudios demuestran que la suplementación con magnesio puede aportar ciertos beneficios a la calidad del sueño en algunos grupos de personas, especialmente cuando la dieta carece de magnesio. Pero la evidencia actual no es suficiente para considerar el magnesio como un tratamiento alternativo del insomnio a las medidas recomendadas.
Lo primero a tener en cuenta es que no se debe usar magnesio en dosis altas arbitrarias. La cantidad de magnesio de los alimentos suele ser segura y se puede complementar a través de fuentes como verduras de hoja verde, nueces, frijoles y cereales integrales.
Si necesitas usar suplementos, debes leer atentamente el contenido de magnesio elemental en la etiqueta y elegir la dosis adecuada en lugar de basarte únicamente en el nombre o el peso del compuesto de magnesio.
Las personas con enfermedad renal deben tener especial precaución. Los riñones tienen la función de eliminar el exceso de magnesio, por lo que la disminución de la función renal puede aumentar el riesgo de acumulación de magnesio en el cuerpo. Además, el magnesio puede afectar la capacidad de absorción de algunos medicamentos si se toman al mismo tiempo. Las personas que están recibiendo tratamiento o tomando medicamentos con regularidad deben consultar a un médico o farmacéutico antes de complementar.
Otro problema son los efectos secundarios. La suplementación excesiva de magnesio puede causar diarrea, dolor abdominal, náuseas e incomodidad gastrointestinal. Por lo tanto, si aparecen síntomas anormales después del uso, no se debe seguir aumentando la dosis con la esperanza de mejorar el sueño.
Más importante aún, las personas con insomnio deben centrarse en las causas y la higiene del sueño: mantener una hora de sueño estable, limitar la cafeína por la tarde y por la noche, reducir el uso de dispositivos electrónicos antes de acostarse y crear un ambiente de descanso tranquilo.
Si el insomnio persiste o afecta significativamente la vida diaria, debes buscar asesoramiento médico en lugar de depender únicamente de suplementos dietéticos.
El magnesio puede ser parte de una dieta razonable, pero no debe considerarse un somnífero natural para todos.